La crisis no impide que se sigan abriendo nuevos restaurantes con proyectos muy pensados, adaptados a la demanda actual del mercado. Esta selección de recientes aperturas, de muy diferentes estilos, tiene a puntos en común: la preocupación por el producto; la opción de picoteo en barra;  el interiorismo cuidado y el precio ajustado, incluso en los locales de alta gama. La flexibilidad en horarios y menús es otro «muest» a tener en cuenta.
La sala de Kena, el nuevo local de Luis Arévalo
La sala de Kena, el nuevo local de Luis Arévalo, está decorada en tonos grises marengo y cremas, con la madera natural como protagonista
1. Kena: cocina nikkei… pero más informal

Luis Arévalo, ahora al frente de Kena
Luis Arévalo, ahora al frente de Kena

Tras dejar el pasado verano el exitoso Nikkei 225, el peruano Luis Arévalo abría a finales de marzo su primer proyecto propio en la capital, Kena. El chef  mantiene aquí su estilo de cocina fusión japo-peruana, pero con un estilo más desenfadado que evoca las izakayas, las tradicionales tabernas japonesas.
En Kena (nombre que evoca a una flauta típica de Perú, pero escrito con k, para darle un aire nipón) su propuesta gastronómica sigue manteniendo un eje claro: el producto de altísima calidad, seña de identidad de este chef. Y atención a lo más interesante de la propuesta gastronómica del nuevo restaurante, los menús Omakase, en los que el propio chef decide lo que prepara sobre la marcha, al más puro estilo japonés. Tienen tres formatos (uno corto, otro largo y otro rápido, pensado para el mediodía) con el que Luis experimenta y renueva la carta cada día en función del mercado.
Situado en la calle Ferrer del Río, 7, Kena ocupa un local de unos 100 m2 con capacidad para 34 comensales. Decorado en tonos grises marengo y cremas, con la madera natural como protagonista, el espacio está dividido en zona de barra de sushi (máximo ocho comensales), mesas altas y comedor.

2. Gloria: la casa de comidas de Nacho Manzano

El asturiano Nacho Manzano ha abierto en la calle Cervantes 24 de Oviedo el restaurante Gloria, con el que pretende recuperar la antigua filosofía de las casas de comidas con tienda, explica el chef, convencido del potencial de la cocina tradicional de siempre y de las posibilidades de un concepto hoy en día no muy explotado.

El interiorismo, en gris oscuro y madera, del Gloria de Oviedo
El interiorismo, en gris oscuro y madera, del Gloria de Oviedo

En la carta, producto de calidad y de la tierra, con platos emblemáticos asturianos, como el arroz con pitu de Caleya o los tortos de maíz. Todo ello en un marco cuidadosamente informal y a precios populares, tanto para degustar en el local como para llevar a casa.
¿El formato? Tapas,  medias raciones y raciones. Todo para compartir: no hay platos individuales. La versatilidad es la norma de la casa: menú diario a 18 euros con tres medias raciones, bebida y postre. Y menú degustación a 25 euros (sin vino), que puede ser a base de 5 tapas si se cena en pareja o raciones y medias raciones si se va en grupo.
 Gloria, un homenaje a su abuela, excelente cocinera, es un local distinto a los otros restaurantes de los hermanos Manzano, que recupera un modelo de restauración ya desaparecido, con un toque nostálgico y en un marco acogedor, en una apuesta por la cocina casera que gusta a todos los públicos.

3. Feeling: elegancia discreta

En la madrileña plaza del Conde del Valle de Suchil ha abierto sus puertas Feeling, un espacio “en el que se ha querido que sea la comida la que vista la vajilla”, explican sus creadores, que han optado por un entorno cálido. elegante y sin estridencias para ofrecer una cocina mediterránea y de sabor, basada en el producto de temporada y bien actualizada.

La elegancia del comedor de Feeling
La elegancia del comedor de Feeling

Tras los fogones está Alfonso Sánchez, un chef formado con cocineros como Pedro Olmedo, Ricard Camarena y Alberto Chicote y que ha diseñado una carta sencilla y bien estructurada en base a entrantes, carnes, pescados y arroces elaborados al horno, en el que el producto acapara todo el protagonismo. Hay además dos menús, Degustación (35 €) y Gastronómico (55 €) que varían cada día.
Además de la carta de comedor. Feeling cuenta con una carta gastronómica reducida disponible en barra en horario ininterrumpido,  pensada para “compartir y descubrir nuestra cocina”, puesto que supone una prolongación en miniatura de lo que se sirve en el restaurante. Además, ofrece cuidada carta de vinos con una excelente relación calidad precio y cócteles que se sirven hasta bien entrada la noche.
El espacio se estructura en dos ambientes diferentes: en la entrada se ubica la zona gastrobar, presidida por una barra que se acompaña de mesas y taburetes altos, mientras que la zona de restaurante, cálida y muy elegante, luce cmesas vestidas con impolutos manteles, una vajilla sencilla que cede todo el protagonismo a la comida y una delicada cristalería, en  una puesta en escena que traslada al cliente hasta los sofisticados restaurantes neoyorquinos.

4. La aventura de Rafa Morales en Madrid

Rafa Morales, elaborando una paella
Rafa Morales, elaborando una paella

Valencia llega a Madrid de la mano del reconocido chef Rafa Morales con Que si quieres arroz Catalina, una nueva dirección clave donde aseguran ofrecer uno de los mejores arroces de la capital. Situado en el emblemático Paseo de la Gastronomía de la Casa de Campo, este restaurante ofrece «arroz de verdad«,  elaborado con  caldos sustanciosos y unos productos de primera, todos valencianos.
El hostelero Antonio Galán (Grupo La Misión)  y su socio Alfonso Lara han fichado al chef Rafa Morales (que  ha dirigido durante nueve La Alquería de la Hacienda Benazuza donde consiguió dos estrellas Michelin) para este proyecto, en el que el chef vuelve a sus sus raíces y enamora con auténticos arroces de recetas clásicas.
Morales homenajea en Que si quieres arroz Catalina a la auténtica paella valenciana y la convierte en la estrella de la carta, elaborada como manda la tradición, por lo que hay que pedirla con tres horas de antelación. La acompañan en carta otros arroces, secos o melosos en perol y entrantes tradicionales. Atención al completo Menú Catalina, que incluye aperitivo, cuatro entrantes y un arroz de la carta a elegir, por 25 €. El precio medio de la carta es de 35 €.
La soleada sala de Que si quieres arroz, Catalina
La soleada sala de Que si quieres arroz, Catalina

5. En Copa de Balón, o la democratización del vino

Tras triunfar en Aravaca, el ingenioso concepto de restaurante & lounge En Copa de Balón abría en febrero sus puertas en el complejo comercial Los Porches de El Soto de La Moraleja. Y con idéntica filosofía, ofreciendo vinos “a unos precios más que saludables”. El establecimiento una cuidada selección de unas 150 referencias, desde grandes clásicos hasta vinos curiosos, modernos y diferentes de DD OO y regiones emergentes, así como una buena selección de champagnes y algunas referencias de Burdeos,  Malbec argentinos, Napa Valley o  Tokaji húngaros.

En Copa de Balón La Moraleja
En Copa de Balón La Moraleja ocupa una superficie de 250 metros distribuidos en dos alturas y ofrece una decoración acogedora y funcional en maderas blancas y al natural

El objetivo de sus promotores es acercar los vinos españoles al público en general, tanto enófilo como amateur, buscando la mayor rotación posible de la añada en curso a través de una filosofía de negocio de precios “imbatibles”, casi de distribución, por debajo de cualquier establecimiento hostelero.
La carta cuenta además con una sección de botellas Magnum para grandes mesas y vinos y champagnes para degustar por copas. Aunque, por precio merece más la pena pedir por botellas: si no se termina, el cliente puede llevársela a casa en un cuidado packaging con su corcho y bolsa individual.
La oferta gastronómica de En Copa de Balón es sencilla y variada, bien hecha pero sin pretensiones,enfocada a compartir y especialmente pensada para acompañar a la carta de vinos.
Este original concepto, único en Madrid, nace de la mano de un grupo de profesionales vinculados desde hace años a la distribución y venta de vinos en España, con Luis Lázaro como cabeza visible, y tiene su origen en una vinoteca homónima abierta hace casi dos años en El Zoco de Pozuelo.

6. Lakuntza, o la renovación del asador clásico

El elegante comedor de Lakuntza
El elegante comedor de Lakuntza

Cocina vasco-navarra basada en los productos de temporada pero puesta al día es la apuesta de Lakuntza, el nuevo restaurante que nace de la evolución y el rejuvenecimiento integral del Asador Imanol, del chef y empresario hostelero Miguel de Ansorena.
El nuevo Lakuntza incorpora una zona de barra, adaptándose a las nuevas tendencias de la restauración actual, pero sin perder su filosofía de calidad, el servicio atento y discreto  de la casa y su gusto por el producto de origen y temporada: verduras de Navarra, pescados salvajes traídos diariamente de Ondarroa y piezas de carne de reses de pequeños productores, que ahora se sirven también en barra.
Así, Lakuntza cuenta con una carta de selectas tapas diseñada por el chef Mario Hernández, que son una prolongación en miniatura de lo que se sirve en el restaurante. El local está ahora estructurado  en  ambientes diferentes que se adaptan a los distintos momentos de consumo: barra y mesas altas en la entrada;  zona de restaurante, y un reservado.

 7. bAravaca o el multiespacio gastronómico

Cocina divertida y desenfadada, en cualquier momento del día, en un ambiente distendido, y un amplio abanico de actividades. Todo esto y más es lo que ofrece bAravaca, el multiespacio gastronómico ubicado en el madrileño barrio de Aravaca, muy cerca del centro de la capital, junto a la autovía A6.

El amplio espacio, con múltiples posibilidades, de bAravaca
El amplio espacio, con múltiples posibilidades, de bAravaca

Un establecimiento inaugurado hace cinco años que ahora ha iniciado un nuevo rumbo, pero sin perder la esencia con la que fue concebido: ofrecer a sus clientes un lugar de reunión, donde compartir una conversación mientras se saborean unas tapas, un menú del día, un café  o un gin tonic cuando cae la noche.
En la carta, propuestas apetecibles para todos los gustos, ensaladas, contundentes hamburguesas caseras y carnes a la brasa, todo ello servido con un amplio horario de cocina que se adapta a clientes de diversa condición, de 13.00 a 16.00 horas para las comidas y de 20.00 a 00.00 horas para las cenas.
bAravaca ofrece también un menú diario por 13,50 euros, con la posibilidad de optar al medio menú por 8,50 euros. Además, previa solicitud, se pueden elaborar menús especiales para grupos, adaptados a todos los bolsillos: no en vano es un espacio amplio e ideal para la celebración de todo tipo de eventos y presentaciones, complementado por una amplia terraza que se puede utilizar todo el año.
Otra de las características de bAravaca es que ofrece una completa agenda de actividades que abarca desde los conciertos en directo hasta los talleres de elaboración de combinados que imparte Alicia Barcos, gerente y alma del bAravaca en el día a día, además experta bartender.

8. El 31, la recuperación de un clásico de la alta cocina

El restaurante El 31 (Alcalá, 58, en pleno centro de Madrid) abría hace varios meses sus puertas en el mismo espacio que albergaba a un clásico de la alta cocina en Madrid, el mítico Club 31. Ahora, este elegante y refinado proyecto gastronómico nace, al igual que su predecesor, con la pretensión de ser una referencia de la restauración más cosmopolita en la capital.

El comedor de El 31, cálido, diáfano y muy confortable
El comedor de El 31, cálido, diáfano y muy confortable

El espacio se ha renovado y adaptado a los tiempos, manteniendo la misma esencia. Con capacidad para 80 personas en sala y 20 distribuidas en sus dos reservados, el local luce la decoración clásica y elegante realizada por Marta Díaz Santamaría, la propietaria  junto con Higinio Aldaz (Restaurante Higinio’s). Elementos vintage, sofás chéster y tonos suaves han dado como resultado un local luminoso y diáfano muy confortable.
Al frente de la cocina Agustín González, que ofrece una propuesta gastronómica tradicional, de alta calidad, con claro protagonismo de la cocina mediterránea y una carta de vinos con más de 700 referencias. El precio medio es de 80 euros/persona.
En carta, platos de cocina de alta escuela como Bogavante al Calvados con fettuccini salteados, el Lomo de buey a la parrilla con salsa de vino tinto y tuétano o las Patatas souflé, que comparten protagonismo con el caviar, disponible en gramos (30 gr., 50 gr., 125gr. y 250 gr.) y tres tipos: Beluga 000, Beluga e Imperial.
Además, tratando de preservar la esencia del antiguo Club 31, en la carta se han conservado algunos clásicos como las Alcachofas rellenas de foie y gratinadas, los Huevos “El 31”, los tradicionales Callos “El 31”, el Ragout de macarrones foie y trufa cubierto de hojaldre y el steak tartar. Este último, además de especialidad de la casa, es protagonista en la sala, ya que El 31 apuesta por recuperar el trabajo en sala, así será normal ver en directo la preparación del Steak Tartar o el Crepes Suzette, entre otros.
Además de su propuesta de alta gastronomía, El 31 apuesta por el afterwork con una barra de coctelería en la zona de mesas y sofás chester que presiden la entrada. Atención a su Dry Martini, Cosmopolitan, Whisky sour, Long Island o el Cocktail El 31, hecho con pomelo, ginebra y zumo de limón…