El sector de foodservice en España ha cerrado 2025 con un crecimiento del 2,4% en gasto, hasta los 43.500 millones de euros, mientras que la demanda se mantiene completamente estable, señalan los datos de Circana presentados en la feria HIP. De cara a 2026, el sector se enfrenta a un consumidor más consciente de su gasto, con nuevos hábitos y estilos de vida.

En España, el gasto en el sector foodservice ha superado los 43.500 millones de euros en 2025, con un crecimiento del +2,4% respecto al año anterior, impulsado por el incremento de precios. Por su parte la demanda se mantiene completamente estable, en el entorno de los 7.200 millones de visitas anuales.

Son datos que Circana, compañía de investigación de mercados, presentó en HIP 2026, procedentes de su Panel Crest, que analiza de forma continua todas las ocasiones de consumo inmediato independientemente del canal: restaurantes, delivery, supermercados, vending, gasolineras, panaderías o tiendas de conveniencia.

Profesional Horeca, comiendo mientras se trabaja

De hecho, España ha destacado en 2025 por la estabilidad en las visitas a establecimientos de foodservice, mientras que el resto de los países europeos ha sufrido valores negativos (Francia, Italia y Teino Unudo). El cómputo de tráfico para los Big 5 durante el año ha acabado con casi un punto menos, concretamente en el -0,9%, respecto al año anterior.

«En 2025 España ha sido el tuerto en el país de los ciegos”, explicó Edurne Uranga, VP Foodservice Europa de Circana, durante el Summit de Restaurant Trends, celebrado en el marco de HIP 2026 y organizado por Marcas de Restauración.

Uranga explicó que se prevé que esta situación varíe durante 2026, pasando a un incremento del tráfico anual en los Big 5 del +0,8%, siendo España “el patito feo entre los cisnes” con un modesto crecimiento previsto del +0,1%, mientras que el resto de los países crecerá por encima del +0,9%, a excepción de Francia con un +0,2%.

La fuerza de la restauración organizada

“La estabilidad de demanda en 2025 deriva de un consumidor más consciente de sus gastos, que selecciona las visitas a la restauración y gestiona su consumo según nuevos estilos de vida”, señaló por su parte David Domínguez, director Foodservice España de Circana, en el mismo foro.

En este contexto, la restauración comercial en España resiste y supone el 83% del gasto en el sector, con un crecimiento del +2,3% del gasto respecto al 2024. La restauración organizada o de marca es la impulsora de este crecimiento, con un incremento del gasto que duplica el promedio (+5%) y aumentando su cuota hasta el 31,7% (+1 pp) del gasto en restauración vomercial.

Esto implica que la restauración independiente pierde peso (hasta el 68% del gasto) en la restauración comercial, con un crecimiento del +0,8 del gasto, perdiendo un -0,2% de visitas respecto al año anterior y un incremento del ticket medio del 1,0%, según se expuso en el summit de Horeca Futura organizado por Hostelería de España.

Hay posibilidades de crecimiento

Los analistas de Circana concluyen, en definitiva, que 2026 será un año retador para la industria en España, con un consumidor consciente de sus gastos pero con nuevos estilos de vida y hábitos de consumo, que también ofrece posibilidades de crecimiento:

  • Aprovechando la preocupación por la salud que conlleva nuevos hábitos alimenticios con dietas que incluyen alimentos específicos.
  • Diseñando la oferta para ocasiones con menos comensales, más individuales o parejas, pero dispuestos a pagar por tener un espacio propio.
  • Optimizando las ofertas para el teletrabajo, cuyos hábitos favorecen el crecimiento de los canales de delivery y el take away.
  • Construyendo experiencias diferenciadas para cada generación, que requieren una propuesta de valor muy distinta entre los baby boomers y los alfa.

En resumen, «aquellos que conozcan con mayor profundidad la dinámica de los diferentes segmentos de restauración y las tendencias de cada tipo de consumidor, tendrán las herramientas necesarias para diseñar una estrategia de éxito para triunfar en 2026».