La hostelería española es un sector en crecimiento, pero si quiere continuar siendo rentable, tiene que centrarse en la gestión de los costes y del talento, a la vez que desarrollar experiencias y marcas auténticas para fidelizar al consumidor, señala el Barómetro Sobre la Competitividad de la Hostelería Española 2026 que presenta HIP.
La inflación es el principal factor que está impactando en la rentabilidad de la hostelería española: el 40,5% de los profesionales del sector señala el aumento de los costes operativos como el elemento que más incide en el desarrollo de su negocio.

Sin embargo, la industria se muestra resiliente y en crecimiento, con un tercio de los hosteleros decididos a abrir nuevos locales este 2026. A su vez, la escasez de profesionales cualificados se alza como el mayor reto para este ejercicio.
Son conclusiones del Barómetro sobre la Competitividad de la Hostelería Española 2026, elaborado por la feria HIP – Horeca Profesional Expo y que se convierte en toda una radiografía de la hostelería actual.
La inflación afecta a rentabilidad
Cuatro de cada diez hosteleros señalan a la inflación como el factor que más ha condicionado en su rentabilidad en el último año, muy por delante de los cambios en el comportamiento del consumidor (18,7%), la dificultad para retener personal (16,5%) y la fiscalidad y regulaciones (14,6%).
Para hacer frente a esta presión, el 44,8% va a apostar por reducir costes operativos; el 36,2% por impulsar la digitalización y el 34% por subir precios a los clientes. La gestión eficiente se convierte en la principal palanca de adaptación en un entorno cada vez más exigente.
El sector, optimista pese a todo
Aún así, el sector mantiene optimista: el 55,2% de los negocios se define en crecimiento; el 27,2% en estabilidad, y sólo el 6,3% en retroceso. Además, el 86,2% considera que su compañía es actualmente rentable.
De hecho, un tercio de los hosteleros españoles (el 33,2%) prevé abrir nuevos locales este 2026 a pesar de la inflación. De este total, un 54% considera la puesta en marcha de establecimientos en la misma ciudad o área, el 25% en otras ciudades o regiones de España y el 21% a nivel internacional.
El sector mantiene optimista: el 55,2% de los negocios se define en crecimiento; el 27,2% en estabilidad, y sólo el 6,3% en retroceso. Además, el 86,2% considera que su compañía es actualmente rentable
Para mantener el crecimiento competitivo, los profesionales se centran en mejorar la rentabilidad, señalada como prioridad por el 35,8% de ellos, seguida de innovar en producto o servicio (19,4%) y potenciar la experiencia del cliente (17,2%). Por lo tanto, hoy en día evolucionar no implica necesariamente tener más espacios físicos, sino disponer de conceptos sólidos y diferenciales, que se afiancen en el mercado, señala el Barómetro.
Como se observó en HIP 2026, mucho de los conceptos que triunfan son los que apuestan por una especialización extrema. La orientación hacia el monoproducto está permitiendo agilizar procesos y controlar mejor los costes. Erika Silva, directora del Hospitality 4.0 Congress, explica que «tartas de queso, tortillas o dumplings son ejemplos de cómo la simplificación operativa, combinada con un storytelling de marca, permite escalar con menos fricción y mayor control del negocio».

Talento, el gran reto de 2026
Por su parte, el talento sigue siendo la asignatura pendiente del sector. El 34% de los hosteleros identifica la falta de equipos cualificados como el gran reto del año, incluso por encima de la rentabilidad y los costes (23,1%).
Como quedó de manifiesto en HIP 2026, para garantizar la sostenibilidad de los negocios y su excelencia en el servicio, es fundamental contar con plantillas mejor preparadas, más comprometidas y con mayor bienestar.
Otro desafío que indican el 7,1% de los hosteleros, es la creciente competencia directa del retail, que en los últimos años ha entrado en la restauración ganando conveniencia, precio y previsibilidad.
Cambio de hábitos, experiencias polarizadas y más ‘premiumización’
El Barómetro señala también que 82,9% de los hosteleros afirma haber detectado un cambio en los hábitos de los consumidores. La principal demanda del cliente es una mejor relación calidad-precio (63,8%), pero a muy poca distancia le sigue la búsqueda de experiencias distintas (48,1%).
Por ello, muchos negocios hosteleros están optando por crear recuerdos memorables, con cambios en la sala, el equipo, la oferta gastronómica, el diseño, las redes sociales e incluso el packaging, para diferenciarse y conectar con su público objetivo.
Además, se detecta una polarización en las experiencias, dependiendo del target. Por una parte, los más jóvenes (generación Z) conectan mejor con propuestas maximalistas, visuales y estimulantes, mientras que los millennials se sienten más atraídos por el minimalismo y el lujo silencioso.
A su vez, para responder a las expectativas de los consumidores se registra una ‘premiumización’ de lo cotidiano, reinterpretando y elevando categorías conocidas a través del producto, la técnica, el relato o el propósito. “Del restaurante chino tradicional al buffet asiático; de la hamburguesa estándar al culto por la smash; de la ensalada genérica al bowl funcional, o de la pasta clásica a la experiencia en rueda de parmesano: el consumidor entiende el producto, pero acepta pagar más cuando percibe valor añadido real”, explica Silva.

Paralelamente, se identifica un creciente interés por la rapidez y comodidad, con formatos to go, delivery y a la hora de reservar y pagar (31%) y por las opciones saludables y funcionales (27,6%), con un consumidor que elige qué come según su finalidad más allá del placer.
Marca y digitalización
La construcción de marca adquiere un papel central en un escenario tan competitivo como el actual. Un 47% de los hosteleros considera la marca esencial para diferenciarse, mientras que el 34% la valora como importante en el éxito del negocio. Por ello, la tendencia se basa en el diseño de experiencias bajo marcas genuinas.
Por su parte, la digitalización avanza de forma progresiva. El 61,6% de los profesionales sitúa su negocio en un nivel medio de digitalización, y apenas el 20,2% se considera ‘muy avanzado’. Entre quienes planean invertir en tecnología, la IA para el análisis de datos es la principal apuesta (44,8%), seguida de herramientas de gestión automatizada de stock o compras (29,5%), y sistemas CRM/programas de fidelización (28,7%).

La hostelería busca una digitalización que apoye en la toma de decisiones, optimización de procesos y en la elevación y personalización de las experiencias. Una tecnología sin fricción, que ayude a eliminar barreras con reservas fáciles, pagos rápidos y más sensación de fluidez.
En definitiva, el Barómetro Sobre la Competitividad de la Hostelería Española 2026 dibuja así un sector en crecimiento que si quiere continuar siendo rentable tiene que focalizarse en la gestión de los costes y del talento a la vez que debe de desarrollar experiencias y marcas auténticas. En este camino, la tecnología tiene un papel clave a fin de maximizar los recursos, impulsar la eficiencia operativa, favorecer al equipo y mejorar la experiencia del cliente.