Desde Spain Nightlife expresan su consternación ante el trágico suceso de la discoteca suiza de Crans-Montana, y critican también la «dispersión y ambigüedad» de las normas españolas en prevención de incendios: entre las comunidades, sólo Cataluña prohíbe el uso de bengalas en interiores. Por su parte, desde Tecnifuego señalan que cumplir la normativa no garantiza la seguridad.

El presidente de Spain Nightlife, José Luis Benítez, se ha mostrado consternado por la tragedia ocurrida en Suiza, el incendio en un establecimiento de la estación de esquí de Crans-Montana, donde fallecieron 40 personas durante la pasada Nochevieja. Desde la asociación de ocio nocturno se solidarizan con las familias de las víctimas, explicando que «cada tragedia de este tipo debe servir para reforzar el compromiso del sector con la seguridad».

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En su opinión, «el ocio nocturno regulado y profesional puede y debe ser un espacio seguro, siempre que se cumplan estrictamente las normas y se apueste por la prevención».

En la misma línea, el secretario general de Spain Nightlife y presidente de la Asociación Internacional de Ocio Nocturno, Joaquim Boadas, ha expresado también su apoyo y solidaridad hacia las víctimas y sus familiares, nsistiendo en que el ocio regulado debe ser un espacio seguro bajo un estricto cumplimiento normativo.

Por lo que a normativas de prevención de incendios en España se refiere, critican que «hay una clara dispersión y ambigüedad al respecto», y que tan solo en Cataluña se prohíbe de una forma implícita el uso de bengalas en actividades interiores.

«A pesar de no citar literalmente que las bengalas están prohibidas, sí que prohíbe a estas actividades el ‘uso de fuentes de ignición o materiales generadores de fuego o chispas que supongan un riesgo'», explican.

A nivel estatal, el Reglamento de artículos pirotécnicos y cartuchería (RD 989/2015) regula el uso de pirotecnia en general, aunque no específico para interiores.

Necesidad de reforzar la prevención

Desde Spain Nightlife recuerdan el incendio registrado en octubre de 2023 en la discoteca Fonda Milagros, en la ciudad de Murcia, que causó la muertede 13 persona, y que «supuso un duro golpe para el sector y un punto de inflexión en la reflexión colectiva sobre la necesidad de reforzar la prevención, la inspección y el cumplimiento estricto de la normativa vigente en España». La asociación se ha personado como acusación popular en el procedimiento judicial.

Precisamente, durante el 5º Congreso Nacional del Ocio Nocturno (CNON) y el 10º Congreso Internacional, celebrados los pasados 18 y 19 de noviembre en Valencia, se presentó la primera Guía Internacional de Prevención de Incendios en Locales de Pública Concurrencia.

Este documento, desarrollado por Preventia, la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos de España (APTB), la INA y la Appleton Private University, busca unificar criterios técnicos y reducir la ambigüedad normativa en discotecas, salas de conciertos y restaurantes.

Desde la asociación recuerdan que esta guía y los distintivos internacionales de seguridad y calidad impulsados por la Asociación Internacional de Ocio Nocturno «demuestran que nuestro sector está totalmente comprometido con la seguridad».

Tecnifuego pide materiales seguros en espacios públicos interiores

Por su parte, desde la Asociación Española de Sociedades de Protección contra Incendios, Tecnifuego, recuerda que la seguridad contra incendios no sólo depende de la protección activa (detectores, rociadores o extintores) ni de la resistencia al fuego de estructuras y sectorizaciones, sino también de un aspecto menos visible pero igual de determinante: la reacción al fuego de los materiales decorativos y de revestimiento.

Recuerdan que el Código Técnico de la Edificación (CTE) y el Reglamento de Seguridad Contra Incendios en Establecimientos Industriales (RSCIEI) establecen requisitos concretos para estos materiales, especialmente en espacios sensibles como restaurantes, hoteles, centros administrativos o entornos hospitalarios. Sin embargo, la creciente presencia de materiales altamente combustibles en el interior de muchos locales de ocio, con la tematización de espacios, el uso de elementos escenográficos, vegetación artificial y natural deshidratada, plásticos, espumas o madera constructiva sin tratamiento adecuado ha incrementado el riesgo, incluso en establecimientos que cumplen formalmente la normativa.

«Estos materiales favorecen una combustión muy rápida y la generación de grandes cantidades de humo tóxico, principal causa de mortalidad en incendios en espacios cerrados», explican desde Tecnifuego. «Cuando esta carga combustible se combina con el uso en interiores de pirotecnia o fuego de cualquier tipo, incluidos los fuegos fríos, el potencial de propagación del incendio se multiplica».

En los últimos años también se han registrado incendios con víctimas mortales en locales de pública concurrencia en España, en los que la rápida propagación del fuego estuvo directamente relacionada con los materiales decorativos empleados.

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La normativa vigente no garantiza por sí sola la seguridad

El sistema de inspección y control es otro de los factores clave. Tras la inspección inicial para obtener la licencia, los locales de ocio solo pasan revisiones periódicas centradas en la protección activa /detectores, extintores o rociadores), mientras que la protección pasiva, la que limita la propagación del incendio, apenas se revisa. “Puertas que no cierran, materiales más combustibles o salidas parcialmente inutilizadas pueden permanecer así durante años sin que nadie lo compruebe, dependiendo, en gran medida, de la conciencia del propietario”, advierten desde Tecnifuego.

La situación se agrava porque la normativa no tiene carácter retroactivo. Un local con licencia anterior a 2006 puede seguir operando con materiales que hoy no serían aceptables. Aunque Europa cuenta con una clasificación común de comportamiento al fuego de los materiales, en España todavía se permiten clases más combustibles en locales de pública concurrencia que en edificios considerados sensibles, como hospitales.

Tras la inspección inicial para obtener la licencia, los locales de ocio solo pasan revisiones periódicas centradas en la protección activa /detectores, extintores o rociadores), mientras que la protección pasiva, la que limita la propagación del incendio, apenas se revisa

Para Tecnifuego, los citados incidentes evidencian que cumplir la normativa vigente no garantiza por sí solo la seguridad real. “Una protección contra incendios eficaz no se limita a alcanzar los mínimos que marca la norma para abrir un local; implica anticiparse, gestionar los riesgos y crear un entorno donde los clientes puedan disfrutar con seguridad”, señala Antonio Tortosa, vicepresidente de la asociación.

A su juicio, la seguridad en locales de ocio y restauración debe diseñarse desde el inicio del proyecto. «El técnico encargado de la obra debe implementar una protección integral, mientras que arquitectos, decoradores y responsables del mobiliario deben respetar la normativa, conocer los certificados de los materiales y aplicar tratamientos que mejoren su reacción al fuego».

Además, subraya la importancia de supervisar periódicamente la protección pasiva; digitalizar los sistemas de alarma y detección; formar al personal, y garantizar que las salidas y recorridos de evacuación estén siempre operativos. En esta línea, Tecnifuego va a promover el certificado de “Local Seguro”, un distintivo de calidad y excelencia destinado a restaurantes y locales de ocio que cumplan con estos estándares.

Los expertos insisten en que tragedias como las mencionadas deberían servir para replantear de manera urgente el modelo de prevención en locales de pública concurrencia. “No se trata de esperar al próximo incendio para analizar qué falló, sino de anticiparse”, explican.

Revisar la reacción al fuego de los materiales, reforzar la inspección de la protección pasiva y elevar las exigencias en espacios con alta concentración de personas son medidas que pueden marcar la diferencia entre un incidente controlable y una tragedia.

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