
Este establecimiento bilbaíno fue el escenario de la presentación de los principales atractivos de la oferta turística de la Costa Brava y Girona, basados en la riqueza cultural, paisajística y gastronómica de destino catalán. Una ocasión perfecta para ver en acción a dos chefs de la talla de Albert Sastregener, del restaurante Bo.Tic de Corçà (Girona), y Fernando Canales, uno de los chefs Millesime de este año, al frente del restaurante anfitrión.
Juntos elaboraron un menú degustación vasco y catalán al 50%, a base de pequeñas exquisiteces que reflejaban la sensibilidad y la técnica depurada de ambos equipos, además de paisajes, aromas y texturas de cada terruño.
Así, los snacks que preparó Bo.Tic no pudieron ser más mediterráneos: una delicada recreación del vermut con falsa aceituna que explotaba en la boca, pleno de sabor; una interpretación de las setas de boletus, homenaje al bosque; pan con tomate y fuet en forma de bocadito; tomillo limonero con queso de cabra; el tradicional pastelito xuxo pero en su versión salada, con trufa; un pequeño lingote de kikos con foie…

El equipo de Etxanobe, por su parte, dio a sus snacks un toque inequívocamente vasco con su empanadilla de riletes; los micropimientos rellenos de txangurro (cada pimiento pesa 1 gramo), y la delicadísima ensaladilla de gamas y gel de lemongrass.

Ya en los platos principales, los cocineros del Bo.Tic presentaron una sardina con escalibada y queso Idiazabal, en un homenaje a la tierra anfitriona. Un mar y tierra muy veraniego, refrescante y pleno de sabor. Le siguió un bellísimo y sutil bacalao a las dos versiones catalanas, «esqueixat i empedrat», que mostró la maestría del chef:

Etxanobe, por su parte, no se quedó atrás con dos platos imprescindibles de la casa: la espectacular merluza con jugo de mejillones y azafrán, un prodigio de sabor en el que sorprendentemente el jugo potencia el sabor del pescado, y la sabrosa costilla de Eurkal Txerri (cerdo autóctono del País Vasco), cocinada a baja temperatura.

El broche de oro de esta espectacular degustación de platos lo pusieron dos postres ligeros, sutiles y refrescantes: Hinojo, fresa y tomate, de Etxanobe, y el Chocolate blanco en forma de pelota de golf, con frambuesa, pistacho y violeta de Bo.Tic.

La Costa Brava en Bilbao, Pamplona y Zaragoza
El vicepresidente de la Diputación de Girona y del Patronato de Turismo Costa Brava Girona, Miquel Calm, destacó en la presentación la importancia que tiene el público vasco para un destino turístico como la Costa Brava y el Pirineu de Girona.
“El País Vasco constituye uno de los principales mercados emisores para el turismo en Catalunya, y nuestro territorio no es una excepción. El viajero vasco encuentra en las comarcas gironinas todo aquello que forma parte de sus preferencias a la hora de disfrutar de sus vacaciones, como la buena gastronomía y la riqueza natural. Y nuestra intención con este tipo de acciones es fidelizarlo y cuidarlo aún más”, explicó.
Esta presentación forma parte de la gira de promoción exterior que el Patronato de Turismo Costa Brava Girona está llevando a cabo, antes de iniciar la temporada de verano, en las ciudades de Bilbao, Pamplona y Zaragoza, para captar público procedente del norte de la Península y promover la línea de AVE entre Zaragoza, Girona y Figueres.
/p>>La presentación de la oferta turística de la Costa Brava y Girona en el País Vasco ha tenido, cómo no, a la gastronomía como protagonista. Todo gracias al espectacular menú elaborado a cuatro manos entre dos chefs poseedores de una estrella Michelin: el cocinero gerundense Albert Sastregener y el bilbaíno Fernando Canales, que cocinaron al alimón con sus respectivos equipos en el restaurante Etxanobe de Bilbao.