Las cocinas profesionales deben reunir unas condiciones higiénicosanitarias óptimas para minimizar los riesgos en la salud de los trabajadores y consumidores, y son múltiples las normativas a seguir: entre ellas, los pavimentos han de ser antideslizantes.

Así, por un lado, se debe implementar un Sistema de Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos (APPCC), un mecanismo de prevención orientado a garantizar la seguridad e higiene de los alimentos con el fin de minimizar cualquier tipo de riesgo alimentario. Para ello, las recomendaciones son claras: la superficie de las paredes debe ser lisa, impermeable y de fácil limpieza; los ángulos entre paredes, techos y suelos deben ser redondeados; los techos no deben acumular suciedad ni condensación de vapor, deben ser lisos e impermeables, y los suelos han de ser fáciles de limpiar y desinfectar, y deben presentar una ligera inclinación del 2% hacia los sumideros; además de ser impermeables, no presentar grietas y ser antideslizantes.

Profesionalhoreca, pavimento Altro en la cocina de Villa Laureana, Madrid
Pavimento Altro en la cocina de Villa Laureana, Madrid

Pavimentos antideslizantes: las pruebas que pasan

La resistencia al deslizamiento es un aspecto clave para la seguridad de los trabajadores. Analizar el índice de resbaladicidad de los pavimentos es un elemento crítico que permite elegir los modelos adecuados para hacer frente a los agentes contaminantes presentes en estas zonas (agua, grasas, harinas y aceites).

Entre los métodos más habituales y fiables de testar la resistencia al deslizamiento está, en primer lugar, la Prueba de la rampa. Para ello se coloca el pavimento en una rampa que puede tener diferentes ángulos de inclinación y una persona camina sobre él hasta que se produce la caída. El ángulo de inclinación que tenga la rampa en el momento de la caída determinará la Clasificación R9 a R13, si la prueba se realiza con aceite según la DIN 51130, o la Clasificación A, B o C, si se realiza con agua jabonosa según la DIN 51097.

La Prueba del Péndulo (BS 7976) imita un tacón que se balancea de forma controlada sobre una zona de suelo para simular los resbalones sobre un suelo húmedo. Los suelos que, en condiciones húmedas, logran un resultado de ≥36 (deslizante 96) en esta prueba tienen un riesgo bajo de que se produzcan caídas.

Otras pruebas utilizadas para medir el desgaste de la superficie son la Prueba Satra Pedatron STM 528, que mide el efecto que producen un millón de pasos en una zona concreta del suelo, empleando zapatos comunes.

Pero los pavimentos de cocinas no sólo deben ser antideslizantes en el momento de su compra: deben seguir siendo resistentes a deslizamientos y caídas durante todo el ciclo de vida del producto. Es entonces cuando cobra importancia la Prueba de desgaste, que mide la resistencia prolongada al deslizamiento a través de un recuento de las partículas en una zona concreta que haya sido altamente transitada en una fábrica. Si supera los 50.000 ciclos, logra la clasificación más alta, 34/43, y se clasifica como suelo comercial muy resistente/ industrial resistente.

Para zonas de riesgo reducido se recomienda una resistencia al deslizamiento de R10 y un PTV ≥36 en la prueba del péndulo. Para zonas de riesgo medio, es aconsejable una resistencia al deslizamiento de R10 y un PTV ≥45. Y, por último, las zonas de alto riesgo requieren un mayor rendimiento antideslizante, con niveles R11 y R12 de resistencia al deslizamiento y un PTV ≥55. La firma Altro ofrece tres modelos de pavimentos antideslizantes especializados en zonas de riesgo reducido, medio y alto.

En España resulta primordial cumplir con el Código Técnico de la Edificación (CTE), que incluye disposiciones relativas a los requisitos de seguridad y al deslizamiento, en diferentes áreas clasificadas. El CTE exige que los pavimentos sean fijos, estables, resistentes al deslizamiento y al fuego, además de estar libres de irregularidades y pendientes.

Pavimento Altro para el sector horeca

Los pavimentos de Altro son idóneos para los establecimientos hosteleros, ya que cumplen con todas estas exigentes normativas y superan las pruebas de resistencia al deslizamiento detalladas anteriormente.

En contra de lo que pueda parecer, el PVC con el que se realizan no se obtiene quemando hidrocarburos para su procesamiento, y la reacción química necesaria para su obtención no libera CO2.

Altro es pionera en la fabricación de pavimentos libres de ftalatos: se utilizan plastificadores basados en materias primas naturales, como el éster de ácido cítrico, y el 100 % de éstos contienen un bioplastificador producido a partir del maíz. Además, cumplen la normativa CE conforme a la norma DIN 14041: 2004/AC: 2006 (Deutsches Institut für Normung) que estipula los requisitos sanitarios, de seguridad y ahorro energético de los pavimentos.

Además, los suelos Altro no sólo son 100% reciclables, sino que la compañía utiliza hasta un 30% de PVC reciclado para la fabricación de sus pavimentos. Sus modelos autoportantes permiten su reutilización y poder ser reinstalados en otras zonas, dándoles nuevo uso antes de reciclar de nuevo su PVC al final de la vida útil del producto. La calidad de estos pavimentos permite además que sean extremadamente duraderos y mantengan sus características técnicas a lo largo de toda su vida útil. Más información en el tel. +34 91 549 52 30 o en suelos@nullaltro.com.