/p>>Casa Camper cumple diez años con una renovación y ampliación: ahora luce más habitaciones y suites, una espectacular terraza y el nuevo Club Dos Billares, todo ello proyectado de nuevo por Fernando Amat y Jordi Tió. Su particular filosofía hotelera percance, sin embargo, intacta.


«Todos los hoteles del mundo deberían renovarse y reinaugurarse cuando han cumplido sus diez primeros años, es un compromiso con la calidad», explica Fernando Amat. Ocupar el edificio anexo le ha permitido ampliar el número de habitaciones. «Pasamos de 25 a 40, y de las 15 nuevas, 5 de ellas son suites. Después de pensarlo mucho decidimos que era mejor tener menos habitaciones, pero con más superficie…», señala.

Las nuevas habitaciones de Casa Camper de Barcelona
Las nuevas habitaciones de Casa Camper de Barcelona son más amplias y cálidas, pero igual de funcionales

El lujo está en el espacio: cada una de las nuevas habitaciones tiene una media de 40 m2, espacios separados para ducha y bañera, cama de 2 x 2 metros y tres balcones con vistas al exterior. La decoración también «está», pero no molesta. La única diferencia es que los materiales y el mobiliario empleados en esta ampliación son los mismos del hotel hermano Casa Camper de Berlín, más cálidos que los de Barcelona.
El lujo también está y en los detalles que hacen la vida más confortable, como el armario abierto, el colgador shaker que recorre toda la habitación o los suelos sin moqueta. No hay colchas de las camas y cada cliente encuentre el cabezal recién lavado antes de usarlo. El agua de la ducha se calienta con energía solar, se depura sin ningún tratamiento químico y se reutiliza para la descarga del inodoro.
La terraza del último piso ha duplicado también su superficie y ofrece más vistas hacia la ciudad, con la silueta de la montaña de Montjuïc al fondo. Un lugar perfecto para desayunar al aire libre o tomar un tentempié, tomar sol, leer, reposar disfrutar de la nueva y singular zona de aguas, o una copa en el Honesty Bar.
Nuevos espacios en casa Camper: el confortable Club Dos Billares y baños "verdes"
Nuevos espacios en casa Camper: el confortable Club Dos Billares y baños «verdes»

El club Dos Billares, la novedad
A su oferta se suma ahora el nuevo club Dos Billares, abierto también al público con una entrada directa desde la calle. «Se llama así porque en su interior hay dos magníficos billares (de pool americano), como los que siempre hubo en Barcelona y que ahora están desapareciendo, además de una barra y un buen número de confortables sillones orejeros», explica Amat. «En las paredes he colocado unos esbozos de mi propiedad que se hicieron para la revista Papitu., varios originales que el pintor José María Prim hizo para el proyecto de un bar en los años 60 y unos dibujos de gallos de Miguel Serrano».
En el club no hay sillas ni mesas de bar, sino mesitas para jugar al ajedrez o el dominó. El ambiente deliberadamente oscuro. Su diseño es muy diferente al del hotel y el restaurante, pero el mismo sello de Amade paz estética.
Un hotel diferente
Exterior e interior del hotel Casa Camper de Barcelona
Originalidad a raudales, detalles curiosos y una potente imagen gráfica en todo el hotel. Fotos de Sánchez y Montoro

En Casa Camper todo está pensado para que el cliente (o mejor dicho, el huésped) se sienta como en su casa. La propia puerta del vestíbulo está siempre cerrada para velar por la privacidad, y se abre con la llave de la habitación.
En la recepción se mezclan los estilos y las funciones: es un espacio claramente funcional que también sirve para desayunar.
Junto a la recepción está situado el Tentempié, un servicio exclusivo para los clientes que sustituye al clásico minibar de las habitaciones. Sin horarios, sin facturas y gratuito para los huéspedes. Es un office donde en cualquier momento del día se puede encontrar una bebida, una pieza de fruta, un yogur, un sándwich o una ensalada, para tomarlos en las mesas, en la habitación o en la terraza.
Dos Palillos, el restaurante
En los bajos de Casa Camper se ubica el restaurante Dos Palillos, dirigido por Albert Raurich, quien fuera jefe de cocina de El Bulli desde 1999 hasta 2007. Con una estrella Michelin, su propuesta combina  las tapas españolas con la gastronomía asiática.
El interiorismo es también obra de Fernando Amat y Jordi Tió, y guarda una sorpresa: la entrada recrea un bar típico, casi vulgar, de otra época. Al fondo, tras una cortina, se esconde un segundo espacio que acoge una refinada barra asiática donde se puede comer sentado, servido por los propios cocineros.
El lujo de lo sencillo
Este primer hotel Casa Camper abrió  sus puertas en 2005, en un edificio del siglo XIX situado en el histórico barrio del Raval, en el corazón de Barcelona. Sus promotores, de la casa de calzado mallorquina Camper, quisieron trasladar los valores de la marca al mundo de la hostelería,  promoviendo  un tipo de hotel donde se ofrece un lujo contemporáneo: el de la simplicidad. Un lugar diferente, funcional y con un toque mediterráneo, que invita al descanso, a cuidar del entorno y abrazar una vida más sana.
Una filosofía que muchos clientes la comparten; de hecho, el hotel se ha mantenido desde que abrió sus puertas en los dos primeros puestos del ranking de TripAdvisor, con más de 500 hoteles en Barcelona.