Los bares están lejos de desaparecer de la vida europea; su modelo de negocio evoluciona para adaptarse a las nuevas exigencias de la sociedad, y los jóvenes tienen mucho que decir a este respecto, señala el informe ‘The Future Role of Bars in Europe’, elaborado por Heineken N.V. y Edelman.

En España, el valor de la hostelería es indiscutible: el 81% de los ciudadanos sitúa a los bares como el espacio más importante para la interacción humana, una percepción que no sorprende en un país que cuenta con aproximadamente un bar por cada 175 habitantes, muy por encima de países como Francia o Reino Unido , y donde un 96% confiesa que le falta ‘algo’ cuando un bar cierra.

Profesional Horeca, camareros atendiendo la barra de un bar

En este contexto de cambio el bar, la infraestructura social por excelencia en España, está experimentando una profunda transformación impulsada por su público más joven, que acude a estos establecimientos con mayor frecuencia que la media nacional, pero exige que evolucione hacia un modelo más experiencial, diurno e inclusivo.

“La hostelería en España está demostrando una resiliencia inmensa. El bar español no se definirá por la tecnología, sino por la autenticidad, la gastronomía y el encuentro físico, porque es nuestra verdadera red social», señala Alfonso Saiz, director de Ventas a Hostelería de Heineken España. De hecho, el bar es «la mejor red social» para ocho de cada diez españoles.

La GenZ disfruta de los bares

El informe destaca que no existe un único modelo de éxito para el “bar del futuro”, sino que debe adaptarse a la sensibilidad de cada país. Así, mientras otros países europeos buscan refugio en la música, los eventos o la comunidad pura, en España la gastronomía y las terrazas son el gran motor de crecimiento hostelero.

La cultura de la tapa y el encuentro físico al aire libre son el núcleo duro del ocio nacional y convierten al bar en una extensión del propio hogar, donde la diversión (55%) y la comida (52%) son los principales motores de visita, muy por encima del simple consumo de alcohol (32%).

Proesional Horeca, jóvenes tomando tapas en la terraza de un bar

Esta preferencia es incluso más evidente entre la Generación Z española (18 a 34 años), que considera la oferta gastronómica una prioridad absoluta en los bares, superando ampliamente la percepción media de la población española y de otros jóvenes europeos (60% vs 41% media jóvenes europeos).

Lejos de dar la espalda a los bares, la Generación Z está redefiniendo cómo disfruta de ellos. De hecho, los jóvenes españoles aseguran que acuden a los establecimientos hosteleros con mayor frecuencia que la media de la población (33% frente al 12,5%), impulsando nuevas ocasiones de consumo ligadas a planes más flexibles y encuentros sociales en los que conviven distintas preferencias.

El auge del tardel y de lo «sin»

La adaptación de la hostelería a nuevos horarios ha consolidado el fenómeno del «tardeo», cuya búsqueda en Google Trends en España se ha multiplicado por 32 desde 2015, abriendo nuevas vías de rentabilidad diurna para la hostelería.

En este contexto, la clave para la hostelería no está en atraer a nuevos consumidores, sino en adaptarse a grupos cada vez más diversos, donde conviven opciones con y sin alcohol de forma natural.

Los datos muestran que el bar sigue siendo, ante todo, un espacio de conexión social: un 58% de los españoles asegura sentirse plenamente cómodo en un bar sin consumir alcohol, y el 61% considera que disponer de alternativas 0,0 contribuye a crear entornos más acogedores e inclusivos. Entre los jóvenes, esta cifra alcanza el 73%.

Profesional Horeca, jóvenes brindando con cerveza en un bar

Así mismo, el informe destaca que la cerveza (primera bebida en la hostelería española) mantiene un fuerte valor cultural cuando forma parte de momentos y experiencias compartidas por la comunidad. Su papel sigue estando estrechamente ligado a celebraciones, encuentros y acontecimientos locales que favorecen la conexión social.