Resuinsa Group celebra su centenario y Resuinsa medio siglo de especialización hotelera. Una trayectoria que avanza en paralelo a la profesionalización del sector y muestra cómo el textil ha pasado de ser un suministro básico a integrar diseño, tecnología, sostenibilidad y conocimiento operativo.
Cinco pesetas, un barco de vapor llamado Esperanza y un oficio aprendido en Barcelona están en el origen de esta historia. Mateo Martí regresó después a Montaverner (Valencia) para poner en marcha un pequeño taller textil.

Aquel proyecto familiar, nacido en 1926, es hoy Resuinsa Group, que celebra su centenario al mismo tiempo que Resuinsa conmemora medio siglo dedicada exclusivamente a la hostelería.
«Cumplir cien años solo es posible cuando se tuvo antes la visión de empezar algo con sentido. Quienes vinieron detrás reconocieron el potencial de la hostelería cuando otros ni se lo planteaban. Ellos sembraron las bases, pusieron la mirada lejos y, sobre todo, mantuvieron el rumbo con esfuerzo y coherencia”, señala Félix Martí Sempere, CEO de Resuinsa.

50 años adelantándose a las necesidades del hotel
La creación de Resuinsa respondió a una transformación decisiva para el sector. En una época en la que los establecimientos utilizaban habitualmente productos procedentes del ámbito doméstico, la compañía apostó por desarrollar textiles concebidos específicamente para la actividad hotelera. Sábanas, toallas y mantelerías debían responder al uso intensivo, los procesos de lavandería industrial y los estándares de calidad propios de una hostelería en plena profesionalización.
Aquella especialización se apoyaba en un conocimiento industrial consolidado durante generaciones. La integración de las distintas fases del proceso, desde la hilatura hasta la confección, permitió comprender cómo influyen las materias primas, las estructuras textiles y los acabados en el comportamiento final de cada pieza. Un saber técnico que continúa siendo esencial para adaptar el producto a la operativa, el posicionamiento y las necesidades concretas de cada establecimiento.
A medida que la hostelería española crecía y se internacionalizaba, Resuinsa avanzó junto a sus clientes. Acompañar a las cadenas hoteleras en nuevos destinos implicó adaptarsea distintas culturas hoteleras, operativas y formas de entender el servicio. Este intercambio de conocimiento permitió trasladar aprendizajes entre mercados y desarrollar soluciones específicas para hoteles urbanos, resorts, proyectos boutique y establecimientos de lujo.

El textil también amplió su papel dentro del hotel. Además de responder a criterios técnicos, comenzó a integrarse en la arquitectura, el interiorismo y la identidad de cada proyecto. La personalización de diseños, colores, bordados y confecciones convirtió la ropa de cama, el baño o las mantelerías en elementos capaces de reforzar el carácter del establecimiento y aportar coherencia a la experiencia del huésped.
Una doble apuesta: innovación y sostenibilidad
La innovación ha acompañado esta evolución. La incorporación de tecnología RFID permite identificar las piezas y conocer su recorrido entre el hotel y la lavandería, aportando trazabilidad a su gestión.
Paralelamente, los proyectos de economía circular desarrollados por Resuinsa recuperan textiles hoteleros desechados para reintroducir parte de sus fibras en nuevos productos.
Dos respuestas concretas a retos que ya forman parte de la agenda del sector: conocer mejor el ciclo de vida del textil y encontrar alternativas para su recuperación.

El doble aniversario celebra así mucho más que la permanencia de una empresa familiar. Resume una forma de crecer junto a la hostelería: conservar el conocimiento industrial, escuchar las necesidades del cliente y aplicar la innovación allí donde puede aportar una solución real.
Desde aquel viaje llamado Esperanza, Resuinsa ha mantenido un mismo rumbo: adelantarse a lo que necesitará el hotel para seguir avanzando.