El sector del F&B está redefiniendo su papel en múltiples sectores. Desde los modelos independientes hasta la hostelería, los cruceros, el comercio minorista y las oficinas, se está consolidando como un auténtico motor de valor, diferenciación y crecimiento. La CEO y socia de Livit Design, Rebeca Muñoz, habla de tendencias y de cómo convertir metros de coste en metros que facturan.
El F&B, antes conocido como ‘Alimentos y Bebidas’, ya no es un departamento en sí, sino el activo que decide si un hotel, un crucero, un establecimiento o una oficina siguen siendo relevantes… o se convierten en commodity.
Así lo explicó Rebeca Muñoz en una de las ponencias más interesantes de The Shift, el congreso hostelero de The Horeca Hub en Hostelco 2026.

Esta experta comenzó su intervención anticipando cómo ve el sector en 2030. Y lo tiene muy claro: «vamos hacia una desfragmentación absoluta de los espacios: los supermercados compiten con los restaurantes, las oficinas adoptan servicios de hoteles… Se venden tiempos y experiencias», señala. «El valor de un activo ya no son metros cuadrados, sino el flujo que genera».
En este contexto, el F&B ya no es un servicio auxiliar, sino algo acompaña y revaloriza el activo, bien sea un hotel o un establecimiento de retail.
El nuevo consumidor
Así mismo, el nuevo consumidor es más híbrido, más exigente y menos fiel que nunca, lo que lleva necesariamente a la activación de cuatro pilares:
- Soberanía del tiempo: el cliente no quiere esperas ni horarios: él decide cuándo comer, cómo y a qué ritmo
- Experiencia seamless: hay que ofrecer una experiencia sin fricciones, fluida y natural, sin cortes ni momentos incómodos
- Autenticidad industrial: en el corazón del negocio hay un modelo reglado e industrializado, pero lo que el cliente percibe es un concepto 100% artesanal
- El bienestar funcional: el cliente quiere algo más comer: percibe la comida como combustible.
Otra de las grandes tendencias que anticipa la CEO de Livit es que el plato dicta el destino: en 2030 más del 70% elegirá el destino por su oferta gastronómica. Igualmente, ya no se hablará de «restaurante de hotel»; sino de un restaurante que están dentro de un hotel, con una marca propia e independiente.
Adiós al gran buffet, hola al ecosistema gastronómico
Adiós al gran buffet del hotel tal y como lo conocemos hasta ahora, basado más en la cantidad que en la experiencia. El futuro pasa por la segmentación del espacio en microconceptos, food halls, cocina en vivo y puestos de un solo producto.

Este enfoque no solo mejora la experiencia del cliente, sino que también permite una mayor eficiencia, favoreciendo la sostenibilidad y la personalización. En defintiva: se logra más dinamismo y rotación, y menos masificación y desperdicio.
Por su parte, en los cruceros se impondrá el concepto de «chef residente» o itinerante, ofreciendo una oferta gastronómica dinámica.
El auge de los grocerants
Progresivamente se van imponiendo los grocerants: espacios donde comprar y consumir al mismo tiempo. Benefician tanto al cliente como al operador: más conveniencia y comodidad para el cliente, más margen y mayor ticket medio para el operador, al tiempo que reduce mermas.
Rebeca Muñoz habla también de retail media gastronómico: el cliente se toma un café en una tienda como Zara, permanece más tiempo en el establecimiento e incrementa el ticket de compra, mientras disfruta de la experiencia.
Espacios híbridos y rentables 24/7
El lobby del hotel es un coworking por la mañana, un bar por la tarde, una fiesta por la noche… La tendencia es que se rentabilice al máximo espacio, multiplicando la rentabilidad del metro cuadrado.

Al mismo tiempo, en los hoteles ya no basta con desconectar: la gente quiere cuidarse, comer sano y bien, y a poder ser productos locales… La alimentación se convierte en el eje del posicionamiento hotelero, y la clave está la personalización: ofrecer a cada huésped menús para estar mejor, oara dormir mejor…
«En 2030 será la carta la que se adapte a nosotros», adelanta la CEO de Livit. «Es el tiempo de la nutrición predictiva».
Otras tendencias
El F&B evoluciona, además, hacia tendencias como:
- Quiet Luxury, con el protagonismo del producto puro, cocina de origen, fermentaciones, fuego, tiempo, cocinas de origen sostenible…
- Trazabilidad auditable: habrá códigos QR en todas las cartas, asegurando la trazabilidad de cada producto. El 80%de los comensales exigirá el ‘pasaporte digital’ del plato.
- Hospitalidad corporativa: las oficinas competirán directamente con el hogar ofreciendo una oferta gastronómica saludable e interesante, lo que incrementará en más de un 30% el trabajo presencial.
- La tecnología, la IA y la robótica como un motor directo rentabilidad, con menos errores, menos desperdicio y operaciones más eficientes. La IA estará de lleno en la cocina, contribuyendo a ajustar la producción; en el circuito de TV para observar al cliente y distribuir el comedor, y en el propio servicio alimentario, con kioscos de escáner y pago ultrarrápido para ofrecer calidad sin colas ni fricción.
«En cualquier caso, el reto no va a ser digital, sino emocional», señala Rebeca Muñoz. «Y esa es precisamente la responsabilidad del F&B. Tampoco hay que olvidar que, para 2030, la soledad será una pandemia, por lo que triunfarán los espacios que fomenten la socialización».
Livit, entornos donde se desarrolla la vida
Livit Design, empresa especializada en la creación y transformación de conceptos de Food & Beverage (F&B), hospitalidad y retail. Su enfoque combina diseño, arquitectura, rentabilidad y tecnología para mejorar la eficiencia y el crecimiento de marcas.
Con sede en Madrid, Livit cuenta con más de 25 años de experiencia; trabaja en más de 45 países y ha proyectado más de 15.000 restaurantes de conocidas cadenas.

«Hoy en día, la gente no va a un restaurante solo por hambre: va en busca de conexión y de un sentido de pertenencia», explica Rebeca Muñoz. «Y cuando comprendimos eso, en Livit dejamos de diseñar restaurantes y empezamos a diseñar los entornos donde se desarrolla la vida».
«En Livit construimos marcas; creamos y transformamos conceptos. Creamos conceptos de restaurantes integrales, escalables y replicables«, señala la CEO. «Trabajamos con cadenas de restauración pero también con cadenas hoteleras, estadios, cruceros… allá donde la restauración sea un elemento transformador».