Las personas son el verdadero motor de la hospitalidad. La digitalización y la IA están transformando la forma en que trabajamos, pero el servicio sigue dependiendo de quienes están en contacto con el cliente cada día. Por eso, invertir en el desarrollo de los equipos y darles autonomía va mucho más allá de una iniciativa de Recursos Humanos.

Profesional Horeca, Antoine Moubarak, Managing Director, UK, Belgium, France & Spain en Radisson Hotel Group.
Antoine Moubarak, Managing Director, UK, Belgium, France & Spain en Radisson Hotel Group

Se trata de una decisión estratégica que tiene un impacto directo en la calidad del servicio, la excelencia operativa y, en definitiva, en la capacidad de ofrecer experiencias que realmente marquen la diferencia.

Esta dimensión humana cobra aún más importancia a medida que evolucionan las expectativas de los viajeros. Hoy, el hotel ya no es solo el lugar donde dormir: forma parte del propio viaje. Los huéspedes buscan mucho más que una buena ubicación o unas instalaciones de calidad; esperan vivir una experiencia cuidada y conectar de forma auténtica con el destino que visitan.

El alojamiento se ha convertido en una ventana a la cultura, la gastronomía y la vida local. Desde Radisson Hotel Group esto lo tenemos muy presente. Por eso, impulsamos iniciativas que den la oportunidad al viajero de conectar directamente con la ciudad en la que se encuentren. Ejemplo de ello es el brunch «San Redsidro» en el Radisson RED Madrid, que celebra una festividad emblemática de la capital, San Isidro, uniendo a clientes y personas locales.

La tecnología, una gran aliada, pero nunca un sustituto

Todo esto no resta importancia a la innovación. Al contrario. La tecnología nos permite resolver retos que hace unos años eran difíciles de abordar y, al mismo tiempo, simplifica procesos tanto para los equipos como para los clientes.

En Radisson Hotel Group, por ejemplo, hemos lanzado recientemente una herramienta basada en inteligencia artificial que detecta la tarifa pública más baja disponible en otros canales y la iguala automáticamente en nuestra página web, ofreciendo al cliente una experiencia mucho más transparente.

Otra iniciativa es nuestra alianza con Accenture, con quien hemos creado una aplicación de búsqueda de hoteles impulsada por IA en ChatGPT que permite a los viajeros descubrir, comparar y planificar estancias mediante una conversación natural. Disponible como @RadissonHotels, ofrece recomendaciones personalizadas, disponibilidad y tarifas en tiempo real, además de acceso directo al proceso de reserva.

Ahora bien, por muy avanzada que sea la tecnología, hay algo que sigue siendo insustituible: la capacidad de empatizar, de anticiparse a una necesidad o de convertir una interacción cotidiana en un buen recuerdo. La tecnología hace el proceso más sencillo, pero las personas son quienes dan sentido a la experiencia.

La excelencia y coherencia se construyen en el día a día

El verdadero desafío para cualquier operador hotelero no es ofrecer un momento excepcional de forma puntual, sino mantener ese nivel de calidad de manera constante.

La excelencia nace de la suma de muchos pequeños detalles: una reserva sencilla, un check-in ágil, una recomendación personalizada para descubrir la ciudad o la rapidez para resolver una incidencia. Son esas experiencias, repetidas día tras día, las que generan confianza y fidelidad.

Además, esa consistencia también tiene un impacto directo en el negocio. La satisfacción del cliente y la rentabilidad no son objetivos contrapuestos; avanzan de la mano. Combinar la capacidad comercial y la escala de un grupo internacional con un profundo conocimiento del mercado local permite responder con mayor agilidad a un entorno cada vez más dinámico, optimizar recursos y seguir creando valor para propietarios, inversores y clientes.

España, ante una gran oportunidad

Todo este proceso de transformación adquiere una trascendencia especial en un país como España, que vive uno de los mejores momentos de su industria turística y donde el sector ya aporta el 13% del PIB gracias al empuje de la demanda nacional e internacional, según datos de Exceltur.

En este contexto, el elevado nivel de profesionalización del sector y la creciente exigencia de los viajeros no deben verse como un reto, sino como una oportunidad para seguir elevando los estándares de calidad.

En un mercado donde conviven perfiles muy diversos (desde viajeros de negocios y profesionales que prolongan sus estancias para trabajar en remoto hasta familias o personas que buscan experiencias diferenciales), el éxito a largo plazo dependerá de entender esas nuevas necesidades y de seguir construyendo un modelo sólido.

Un modelo apoyado en marcas de confianza, una gestión eficiente y, sobre todo, en profesionales comprometidos con ofrecer un servicio excelente.


Autor de este artículo: Antoine Moubarak, Managing Director, UK, Belgium, France & Spain en Radisson Hotel Group.