La cadena especializada en restauración venezolana consolida su modelo de negocio tras alcanzar una facturación de 6,5 millones de euros en 2025 y proyecta nuevas aperturas en Málaga, Bilbao, Sevilla, Alicante, Lisboa y París.
La Cachapera, restaurante especializado en cocina venezolana, ha inaugurado su segundo restaurante en Madrid, ubicado en la zona de Cuzco, lo que representa su sexto establecimiento en el mercado español.
La marca, que inició su trayectoria en 2015 con un food truck en Barcelona, avanza en su posicionamiento dentro del segmento de la restauración organizada en España y Europa.

El proyecto, fundado por David Díaz Rojas, comenzó como una iniciativa solidaria temporal en el marco del Día Mundial de la Arepa para recaudar fondos destinados a proyectos sociales en Venezuela. En 2018, la empresa dio el salto al modelo comercial fijo con la apertura de su primer restaurante en Barcelona, consolidando una estructura empresarial que hoy cuenta con presencia en Barcelona, Valencia y Madrid.
La empresa mantiene en paralelo su unidad de negocio enfocada a ferias y catering a través de su formato stand y su food truck vintage.
El templo de la cachapa
La propuesta gastronómica de la cadena gira en torno a la cachapa como plato principal; una receta típic de la gastronomía venezolana que consiste en una especie de panqueque o crep gruesa hecha a base de maíz tierno molido y dorada en la plancha.
La oferta se completa con arepas, empanadas, pabellón y una propuesta de desarrollo propio denominada cachinachos, que fusiona los nachos tradicionales con triángulos de cachapa crujiente.

David Díaz Rojas, CEO y Fundador de La Cachapera, explica que este proyecto nace desde lo emocional, pero se construye desde la estrategia. «Para mí, la cachapa no es solo un plato; es un símbolo de infancia, familia e identidad. Un recuerdo vivo de mi abuela, de mi hogar en Venezuela, pero más allá de la emoción hay una visión clara; detectar una categoría que no estaba desarrollada en el continente europeo y convertirla en un concepto sólido, diferencial y escalable”.
La Cachapera ofrece así una experiencia sensorial, emocional y cultural que conecta al público con la gastronomía, la música y la estética del Caribe venezolano.
Expansión con locales propios
Actualmente, todos los restaurantes de Grupo La Cachapera son propios y operados directamente por la compañía. «Desde nuestros inicios hemos apostado por un modelo de crecimiento orgánico, sostenible y altamente controlado, algo que hoy nos diferencia dentro del sector de la restauración organizada en España», señala el CEO. «Este enfoque nos ha permitido construir una marca sólida, coherente y con una identidad muy definida, con un crecimiento escalable y rentable sin recurrir al modelo tradicional de franquicia».
A día de hoy pretenden seguir creciendo con locales propios, aunque no descartan explorar en el futuro posibles alianzas estratégicas o fórmulas de crecimiento complementarias «siempre que estén alineadas con nuestra visión de marca y permitan preservar la autenticidad y excelencia».
Tras la reciente apertura de su nuevo establecimiento en la zona de Cuzco, en Madrid, el grupo continúa avanzando en su plan de expansión nacional y estudia oportunidades en ciudades estratégicas donde existe una alta demanda de conceptos gastronómicos experienciales, urbanos y con una fuerte identidad cultural.

«Nuestro crecimiento está siendo muy meditado, orgánico y estratégico, priorizando siempre ubicaciones con gran potencial y la capacidad de replicar el modelo de éxito que hemos desarrollado durante los últimos años», explica David Díaz Rojas.
«Entre las ciudades que más interés despiertan actualmente para nuestra expansión se encuentran Zaragoza, Málaga, Bilbao y Alicante, sin descartar, por supuesto, una futura expansión internacional hacia mercados europeos tan atractivos como Portugal, Francia o Alemania«, señala.
«Más allá del número de aperturas, nuestra visión está centrada en seguir construyendo una compañía sólida, escalable y con propósito, capaz de posicionar la gastronomía venezolana dentro del panorama de la restauración moderna europea», añade
En paralelo, la marca sigue apostando por la Responsabilidad Social Corporativa, con iniciativas como Meals for Hope, que combate la desnutrición infantil, y su apoyo a la integración y la diversidad con asociaciones como Stop y Chueca Diversa.
En conclusión, La Cachapera, que cerró el ejercicio 2025 con una facturación de 6,5 millones de euros, se posiciona actualmente como el primer y único modelo de restauración venezolana organizado, escalable y con identidad de marca en España y Europa.