La patronal hotelera valenciana celebra inos excelentes resultados estivales, pero advierte alerta del incremento de costes: mayor ocupación no equivale a ganar más. Los costes laborales, la energía, alimentación y las amortizaciones de las inversiones pueden condicionar la cuenta de resultados, a pesar de los buenos datos.

El sector hotelero de la Comunitat Valenciana ha cerrado de nuevo un excelente agosto: se ha rozado el pleno con un 92,7% de ocupación, y Benidorm lidera el verano con un 93,7%. Todos los destinos han crecido moderadamente respecto a 2025, cumpliendo todos los pronósticos del verano 26.

Además, las reservas ya confirmadas («on the books») para la primera quincena de septiembre apuntan a una etapa final de verano muy sólida, con unas reservas que ya están en el 87,4% para el conjunto de la Comunitat, lo que anticipa una prolongación de la temporada alta. Son datos de la Asociación Empresarial y Turística de la Comunitat Valenciana, Hosbec.

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Benidorm ha registrado la mayor ocupación hotelera de la Comuntat Valenciana este verano

Desde esta patronal hotelera celebran estos datos, pero quieren trasladar un mensaje de prudencia: incrementar la ocupación no equivale a ganar más. Los costes operativos que soportan los establecimientos turísticos y hoteleros están creciendo a un ritmo que, en muchos casos, iguala o supera el de los ingresos, «y ese diferencial es el que determina el resultado final de la temporada», advierten.

Los cuatro frentes que afectan a la cuenta de resultados hoteleros

La patronal hotelera valenciana identificado cuatro frentes de presión sobre la cuenta de resultados:

1. El coste laboral

Acumula subidas muy por encima de lo habitual por incrementos pactados en convenios colectivos por encima de IPC, a lo que se suman el incremento del Salario Mínimo Interprofesional, la cotización empresarial a la Seguridad Social y la dificultad creciente para cubrir puestos cualificados, que obliga a muchos establecimientos a competir al alza en condiciones salariales.

A este capítulo hay que añadir el creciente coste del absentismo laboral, que Hosbec sitúa entre los factores que más están lastrando la rentabilidad del sector turístico en su conjunto.

Además, «este incremento de las bajas laborales no solo eleva los costes empresariales de forma directa, sino que obliga a redistribuir la carga de trabajo entre el resto de la plantilla, con el consiguiente impacto en la organización y en la calidad del servicio», señalam

2. Energía

El coste energético acumulado en España ha subido un 46,5% entre 2021 y 2026 y ha alcanzado el máximo en elmes de agosto, con la electricidad registrando incrementos interanuales de doble dígito.

En la actividad hotelera, donde la climatización y la refrigeración son consumos ineludibles, este encarecimiento golpea de forma directa y estructural al margen operativo.

3. Alimentación y bebidas

Los precios de las materias primas, claves para la restauración, han subido con fuerza: los huevos un 22%, la carne un 18% y el caféun 17%, según los últimos datos del INE.

«Esta subida se sigue absorbiendo en parte por las empresas para no perder competitividad frente al cliente», señalan desde Hosbec.

4. Inversión en la modernización de activos

A los tres factores anteriores se suma el esfuerzo inversor que el propio sector está realizando para modernizar sus establecimientos y mantener la competitividad de su oferta.

Solo en el primer semestre de 2026, la reforma de hoteles movilizó en España más de 1.077 millones de euros —un 12% más que un año antes—, y las reformas ya concentran cerca del 77% de toda la actividad constructiva hotelera, muy por delante de la obra nueva.

«La Comunitat Valenciana figura entre los principales focos de esta actividad, con proyectos de renovación integral cuyo coste, según estimaciones aproximadas del sector, se sitúa entre 750 y
1.500 euros por metro cuadrado en intervenciones estándar, y puede superar los 2.500-3.000 euros por metro cuadrado en renovaciones de alta gama», advierten desde Hosbec,

«Estas inversiones, amortizadas contablemente en horizontes de entre 8 y 15 años según el tipo de elemento renovado, generan un coste fijo anual adicional que también repercute en la cuenta de resultados durante ese periodo».

La patronal hotelera subraya, no obstante, que este no es un coste “perdido”: la elevación de la calidad de la oferta (habitaciones renovadas, instalaciones más eficientes, mejor experiencia de cliente) es precisamente uno de los factores que permite sostener el crecimiento de la ocupación y del precio medio que reflejan las estadísticas oficiales.

Es decir, «buena parte del incremento de ingresos que hoy se traduce en cifras positivas está ya comprometido, a través de la amortización, con la propia inversión que ha hecho posible ese mayor precio de venta«, advierten desde Hosbec.