Apenas 2 de cada 10 establecimientos de hostelería en España consiguen posicionarse en la primera página de resultados de Google, un factor crítico en plena temporada turística que afecta a la competitividad de un sector valorado con un 4,3 sobre 5 por sus clientes.

Con la vuelta del buen tiempo y el arranque de la temporada turística, los clientes utilizan cada vez más el teléfono móvil para decidir dónde sentarse en el último momento. Sin embargo, muchos negocios corren el riesgo de quedarse fuera. Según datos de Beedigital, apenas 2 de cada 10 bares y restaurantes españoles (un 18%) consiguen aparecer en la primera página de resultados de Google.

El problema no es la calidad, sino la capacidad de ser encontrado, ya que el sector obtiene de media una puntuación de 4,3 estrellas sobre 5 en la valoración otorgada por los clientes.

Terraza de bar

Baja visibilidad digital

“En hostelería cada búsqueda cuenta, especialmente en momentos de alta demanda como el actual. Importa aparecer entre los primeros resultados, pero también ofrecer información clara, útil y actualizada”, señala Carmen San Emeterio, directora comercial y de Marketing de Beedigital.

«No estar digitalizado puede afectar no solo al volumen de negocio, sino también a la satisfacción de los usuarios si existe una discrepancia entre lo que ven en Internet y lo que se encuentran en el momento de consumo”.

La web y las redes sociales siguen siendo una asignatura pendiente en la hostelería: solo el 41% de los establecimientos cuenta con página web y apenas un 14% mantiene perfiles activos en Instagram o Facebook.

Sin embargo, bien trabajados, estos canales digitales permiten mostrar la propuesta de valor del negocio con mucha más precisión: carta y precios al día, tipo de cocina, horarios, ambiente, accesibilidad, ubicación y opciones adaptadas (sin gluten, vegana, etc.). Es información que reduce dudas, evita fricciones y mejora la conversión, sin depender en exclusiva de buscadores o reseñas de terceros

El impacto de la IA

A la tradicional búsqueda en Google, se suma ahora la inteligencia artificial, cuyas herramientas conversacionales se están convirtiendo en una vía habitual para descubrir opciones y comparar alternativas.

Ante este escenario, empieza a ganar importancia el enfoque GEO (optimización para sistemas de IA), que trabaja aspectos como la estructura de la información y su consistencia. Por ejemplo, cuando un posible cliente pide a la IA “recomiéndame un restaurante con terraza que esté cerca”, estos sistemas priorizan negocios con información bien organizada, actualizada y coherente en varios canales.

“La IA ya está influyendo en cómo los consumidores buscan y eligen. La visibilidad ya no depende solo de Google», explica explica San Emeterio. «Los negocios deben estar preparados para ser recomendados por sistemas de inteligencia artificial. Cada vez más decisiones pasan por entornos en los que la información tiene que ser clara, fiable y fácil de interpretar».

Solo así los establecimientos podrán adaptarse a unas tecnologías que siguen evolucionando, y que, próximamente, es probable que tengan autonomía para gestionar reservas o realizar pedidos en nombre del usuario.

Gestión de reservas on-line

Por último, la gestión de reservas es otro aspecto clave. Es importante que los establecimientos incorporen la digitalización para coordinar diferentes canales como teléfono, solicitudes presenciales, ficha de Google o formularios web. Conectar estas herramientas permite prever la demanda, organizar mejor los equipos y ajustar los tiempos en cocina.

En definitiva, en un entorno donde la decisión se toma en segundos, la presencia digital deja de ser opcional y pasa a ser un factor crítico para la supervivencia del negocio. Se trata de actualizarse para responder a los actuales hábitos de consumo y de incorporar nuevas prácticas que ayuden a mejorar los resultados de un sector que ya roza el sobresaliente en percepción del consumidor.