Petit Palace continúa avanzando en su plan de renovación y mejora de sus hoteles, que suma una inversión global de casi 7 millomes de euros. Son intervenciones se enmarcan en la estrategia de la compañía de actualizar progresivamente su portfolio urbano.
Tras el anuncio, el pasado mes de mayo, de un acuerdo de alianza estratégica con Soho Boutique Hotels que da lugar a la mayor operadora de hoteles boutique urbanos independientes de la Península Ibérica, Petit Palace continúa con su plan de reforma de su planta y suma ya siete hoteles renovados, con una inversión acumulada de casi 7 millones de euros.
Petit Palace Alcalá, uno de los primeros rascacielos de Madrid
Proyectado en 1928 por el arquitecto Modesto López Otero como sede de La Unión y el Fénix Español, Petit Palace Alcalá es uno de los primeros rascacielos de Madrid y en una referencia del paisaje urbano de la capital.

En este caso la intervención realizada en el hotel madrileño, diseñada por Matescan, se ha centrado en la actualización del diseño de las habitaciones, que ahora dialoga con la arquitectura histórica del edificio y refuerza su personalidad.
El proyecto apuesta por un lenguaje clásico y atemporal, basado en tonos neutros, materiales cálidos y detalles en madera oscura, creando espacios elegantes, equilibrados y acogedores.
El nuevo diseño concede especial protagonismo al mobiliario, con cabeceros envolventes que actúan como elemento central de las habitaciones, líneas depuradas, iluminación indirecta y soluciones concebidas para favorecer el confort y el descanso. El resultado es una experiencia más contemporánea que respeta la identidad arquitectónica de uno de los edificios más emblemáticos de Madrid.
Petit Palace Tamarises, mirando al Cantábrico
También se ha reformado Petit Palace Tamarises, uno de los establecimientos más singulares de la cadena y ubicado frente a la playa de Ereaga, en la localidad vizcaína de Getxo.
La intervención, que ha supuesto una inversión más de medio millón de euros, ha creado nueva propuesta estética y de confort inspirada en el paisaje y la identidad visual del Cantábrico.

El proyecto, desarrollado junto al estudio de diseño Tres Cinco Uno, apuesta por una atmósfera serena y cálida basada en una paleta de verdes, ocres suaves y materiales naturales que evocan la conexión entre el mar, la tierra y la arquitectura costera del norte.
Se han renovado los acabados y el mobiliario de las 48 habitaciones del hotel, incorporando nuevos elementos decorativos, materiales texturizados y soluciones de diseño concebidas para reforzar el carácter acogedor, elegante y atemporal del establecimiento.
Petit Palace Ruzafa, con alma de barrio
Por su parte, la intervención en Petit Palace Ruzafa (Valencia capital) supone una inversión de 430.000 euros y concluirá en julio.
La actuación pone en valor la singular arquitectura del inmueble mediante una nueva propuesta de interiorismo inspirada en la luz de Valencia y en el carácter creativo, dinámico y contemporáneo de Ruzafa, uno de los barrios con mayor personalidad y proyección de la ciudad.

El proyecto, desarrollado por Matescan, incorpora una paleta cromática más atrevida y espacios
concebidos para conectar con un viajero urbano que busca experiencias auténticas y una mayor
vinculación con el destino, en este caso uno de los principales referentes de la Valencia actual.
Petit Palace Plaza de la Reina, en el centro de Valencia
También en Valencia se ha renovado recientemente otro hotel, en este caso el Petit Palace Plaza de la Reina, situado en el centro histórico de la ciudad, en la calle Abadía de Sant Martí número 3.
Este hotel boutique se ha actualizado desde una mirada contemporánea, manteniendo su esencia arquitectónica y su conexión con el entorno urbano. Con una inversión de casi un millón de euros, se han renovado sus 43 habitaciones distribuidas en cinco plantas, así como las zonas comunes.
El resultado es un espacio más cálido y funcional y alineado con las nuevas expectativas del viajero, dentro de la estrategia de adaptar activos urbanos con historia a un modelo hotelero actual.

El proyecto ha sido desarrollado por HT Interior Design, bajo la dirección de Ana Guasp, directora de Arquitectura de Petit Palace. Las habitaciones se han concebido como espacios serenos y luminosos, donde predominan los materiales naturales, los tonos neutros y una iluminación cuidadosamente diseñada. Elementos como la madera, los textiles de lino o los detalles en metal negro mate aportan coherencia y calidez al conjunto.
En las zonas comunes, como la recepción o el área de desayunos, se ha apostado por una estética natural y una mayor versatilidad de uso, con materiales como la madera clara y textiles en tonos suaves.
1,3 millones en la reforma del histórico Petit Palace Puerta del Sol
Finalmente, Petit Palace anunciaba en marzo en la finalización de la ambiciosa reforma integral de uno de sus buques insignia, el hotel Petit Palace Puerta del Sol, ubicado en la calle Arenal 4, en pleno centro histórico de Madrid, y que ha supuesto una inversión total de 1,3 millones de euros.

El proyecto ha supuesto la renovación completa de sus 64 habitaciones, y la actualizacción de las zonas comunes del hotel, como la escalera original del edificio y el ascensor histórico.
Al resto de las zonas comunes se les ha dotado con un diseño contemporáneo, funcional y sostenible, manteniendo al mismo tiempo el carácter histórico del edificio, que data de 1855.
El proyecto, diseñado y ejecutado por Grupo Plan bajo la dirección de Ana Guasp, ha optado por un interiorismo con paleta cromática suave en verdes y terracotas, que dialoga con los muros de ladrillo visto de los pasillos.
La combinación de formas curvas, materiales naturales y una iluminación cuidada genera espacios cálidos y acogedores. Además, el mobiliario de líneas depuradas y los armarios abiertos aportan sensación de amplitud y funcionalidad en las habitaciones.

Todas estas reformas parte del plan de renovación y reposicionamiento de activos que el grupo Petit Palace está desarrollando en varios de sus hoteles urbanos.
Este tipo de intervenciones responde a la estrategia de la cadena de reforzar el valor de sus edificios históricos, mejorar la experiencia del huésped y adaptar sus hoteles a las nuevas dinámicas del turismo urbano, cada vez más orientado a la flexibilidad, el diseño y la integración con el entorno local.