Rotana La Reserva ha abierto su nuevo hotel de cinco estrellas en una finca histórica de más de 200 hectáreas en Manacor, Mallorca, completando un resort que integra alojamiento de lujo, agroturismo, un campo de golf de 9 hoyos y una propuesta gastronómica firmada por el chef Andreu Genestra.
El nuevo hotel Rotana La Reserva ha abierto sus puertas en una antigua possessió mallorquina del siglo XVII situada en Manacor, a pocos minutos de la Rafa Nadal Academy. Este cinco estrellas se suma al agroturismo Es Mayolet, que dispone de 10 habitaciones, y al club privado de golf de 9 hoyos; juntos
forman un resort de más de 200 hectáreas en una de las zonas más desconocidas del interior de Mallorca.

El proyecto de arquitectura e interiorismo del hotel desarrollado por el estudio Kokaistudios (Shanghai) de los arquitectos italianos Filippo Gabbiani y Andrea Destefani, ha transformado la propiedad en un complejo de cinco estrellas que combina la piedra natural, la madera y la terracota con un diseño contemporáneo.
Por su parte, los verdes oliva y salvia, combinados con tonos tierra y arena, llevan al interior los colores del paisaje.
Arcos y grandes aperturas conectan las estancias con el exterior y permiten que la luz vaya transformando los espacios a lo largo del día.
En las zonas comunes, elementos de inspiración tradicional, como el trabajo geométrico de la madera en los techos, dialogan con piezas de líneas contemporáneas y crean una atmósfera cálida, elegante y muy mediterránea.
24 habitaciones y suites

El establecimiento cuenta con 24 habitaciones y suites distribuidas entre el edificio principal y áreas próximas a la piscina.
El hotel incorpora también pequeños rincones especialmente acogedores para trabajar o leer de manera individual, junto a un salón bar que funciona como punto de encuentro. Son espacios que mantienen el carácter cálido y residencial del proyecto, combinando la arquitectura tradicional de la finca con piezas contemporáneas y materiales naturales.



La oferta de bienestar se completará próximamente con un spa de inspiración japonesa y un gimnasio, además de un jardín sensorial de 4.000 metros cuadrados y una piscina infinity climatizada. Su geometría limpia y su posición elevada convierten el agua en otro elemento desde el que contemplar el entorno, en continuidad con la arquitectura y la vegetación mediterránea de la finca.
Propuesta gastronómica local dirigida por Andreu Genestra
La gastronomía es uno de los ejes centrales del resort, con una oferta dirigida por el chef mallorquín Andreu Genestra, reconocido con una estrella Michelin y dos soles Repsol, junto a la chef ejecutiva Irene Lluch.
El hotel cuenta con dos propuestas gastronómicas abiertas tanto a huéspedes como a visitantes externos, que permiten acercarse a él en diferentes momentos del día, desde los desayunos hasta los almuerzos y las cenas.
El restaurante interior Rotana, ubicado en un edificio independiente de arquitectura tradicional mallorquina, ofrece un concepto de all day dining o cocina abierta todo el día basado en productos locales y de temporada, mientras que La Terraza propone cocina a la brasa al aire libre con vistas al valle y los viñedos.
La propuesta de La Rotana ofrece una carta para diferentes momentos del día. El espacio, caracterizado por grandes ventanales de medio punto que se abren al jardín, combina en su interior las vigas de madera y los materiales naturales con una chimenea contemporánea de carácter escultórico, creando una atmósfera cálida y elegante
Por la noche, el restaurante La Terraza propone una experiencia de cocina a la brasa en un entorno privilegiado, con vistas espectaculares al valle, los viñedos y el campo de golf.
Próximamente, la oferta se ampliará con El Patio, un concepto gastronómico más íntimo y exclusivo en formato pop-up. El espacio acogerá una experiencia de chef’s table o mesa del chef para grupos reducidos y un menú degustación creado especialmente por Andreu Genestra y ejecutado por Irene Lluch.
Mallorca, a otro ritmo
Con la apertura del hotel de cinco estrellas, Rotana La Reserva avanza en una propuesta concebida para vivir Mallorca desde dentro y a otro ritmo. Una finca de más de 200 hectáreas en la que el paisaje, la gastronomía, la arquitectura, el deporte y la cultura del territorio conviven en un mismo lugar, ofreciendo al huésped la posibilidad de descubrir la esencia de la isla sin necesidad de salir de la propiedad.

La experiencia se extiende también a un amplio abanico de actividades vinculadas al entorno: paseos a caballo, iniciación al golf, rutas de senderismo por la reserva para descubrir el paisaje y observar especies autóctonas, almuerzos y cenas entre los viñedos, vuelos en globo o helicóptero (la finca cuenta con helipuerto) y propuestas deportivas que incluyen tanto el campo de golf privado como la posibilidad de entrenar en la Rafa Nadal Academy, situada a pocos minutos en coche.
Pero el proyecto no termina aquí. Rotana La Reserva seguirá evolucionando en los próximos meses con nuevas propuestas y espacios que ampliarán una experiencia pensada para conectar al visitante con la Mallorca más genuina. El objetivo es consolidar un destino en el que la autenticidad no sea una experiencia que se busca fuera, sino algo que se vive en cada rincón de la propia finca.