La emblemática chocolatería madrileña fundada en 1894 y hoy propiedad del Grupo Trapote anuncia su llegada a Sevilla, dentro de su plan de expansión dentro y fuera de nuestras fronteras.

La Chocolatería San Ginés, fundada en Madrid en 1894 y convertida en una de las instituciones gastronómicas más emblemáticas de la capital, prepara su llegada a Sevilla, una ciudad con la
que comparte su manera de entender la tradición y a la que llevará su famoso chocolate con churros y las porras elaboradas al momento, además de otras elaboraciones como las delicias de chocolate, trufas, tabletas, especialidades de alta chocolatería y repostería artesanal.

Profesional horeca, Chocolatería San Ginés


La enseña busca trasladar a Sevilla una experiencia gastronómica y también social: una oportunidad para reunirse, conversar y compartir, y quiere convertirse en un nuevo lugar de encuentro para sus habitantes y para quienes visitan la capital andaluza.

Para ello apuesta por un enclave con historia: el número 10 de la calle Álvarez Quintero, junto a la Plaza del Salvador, en pleno casco histórico de la ciudad.

Una marca en crecimiento

La llegada de San Ginés a Sevilla supone un nuevo paso en la expansión de la marca, que ya
cuenta con 10 locales en España, en ciudades como Madrid, Marbella o Logroño, y con presencia internacional en mercados como Portugal, Estados Unidos, Japón, China, México, Colombia y Argentina y, más recientemente, Filipinas, alcanzando los 16 establecimientos.

A pesar del crecimiento, la marca ha sabido preservar su esencia original. Para asegurar que el sabor se mantenga idéntico al del primer San Ginés de Madrid, el holding controla rigurosamente la fórmula del chocolate y la materia prima.

Fundada en 1984 por José Ramón del Castillo, que convirtió el negocio en la buñolería y churrería que hoy conocemos, Pedro Trapote adquirió la chocolatería a finales de la década de 1970, al decidió comprar el local al darse cuenta de que la gente que salía de fiesta por el centro de Madrid buscaba un lugar para recenar antes de volver a casa. Hoy sus hijos se ocupana gestión operativa y la expansión internacional de la marca, bajo el paraguas del Grupo Trapote.

Su estrategia de crecimiento combina la apertura de sucursales propias con acuerdos con socios locales (franquicias o joint-ventures), adaptando el concepto al paladar de cada país.