Para montar un food truck en España necesitas un vehículo adaptado y homologado para la venta de alimentos, la inscripción sanitaria correspondiente, formación en higiene alimentaria, un seguro de responsabilidad civil y, sobre todo, permisos municipales para vender en cada lugar o evento. No existe una ley estatal específica para los food trucks, por lo que las condiciones dependen en gran medida de cada ayuntamiento y comunidad autónoma.
La inversión inicial es menor que la de un restaurante: un food truck equipado de segunda mano puede rondar los 20.000-30.000 euros, y uno nuevo y a medida puede superar los 60.000 euros.

Requisitos para montar un food truck
Vehículo homologado
La furgoneta o el remolque deben adaptarse en un taller autorizado y la reforma debe legalizarse en la ITV, de forma que conste en la documentación del vehículo. La instalación de gas, si la hay, debe estar certificada, y el vehículo debe llevar extintores.
Requisitos sanitarios
- Inscripción o comunicación de la actividad ante la autoridad sanitaria.
- Superficies lavables, agua potable, depósito de aguas residuales, frío suficiente y lavamanos.
- Formación en higiene alimentaria del personal y sistema de autocontrol (APPCC).
- Información sobre alérgenos de todos los productos.
- En muchos casos, una cocina o almacén de apoyo autorizado donde preparar y guardar los alimentos.
Permisos municipales
La venta en la vía pública se regula como venta ambulante y requiere autorización del ayuntamiento, que muchas veces limita los lugares y las fechas. Por eso, la mayoría de food trucks trabaja en eventos, festivales, mercados gastronómicos, bodas o terrenos privados, donde basta con el acuerdo con el organizador y los permisos del evento.
Trámites como empresa
Alta como autónomo o constitución de una sociedad, alta en Hacienda en el epígrafe correspondiente y seguro de responsabilidad civil.
Cuánto cuesta montar un food truck
- Vehículo: desde unos 15.000 euros de segunda mano hasta más de 60.000 euros nuevo y equipado a medida.
- Adaptación y equipamiento (plancha, freidora, frío, fregadero, generador): de 8.000 a 25.000 euros si el vehículo no viene equipado.
- Homologación e ITV, proyecto técnico y certificados.
- Rotulación, marca y redes sociales.
- Seguros, licencias y cuotas de participación en eventos.
Entre los gastos de funcionamiento destacan la materia prima, el personal, el combustible, el gas, el mantenimiento y el aparcamiento.
Cómo abrir un food truck paso a paso
- Define el concepto: una especialidad clara (hamburguesas, tacos, crepes, cocina de autor) y una carta corta.
- Infórmate de la normativa de tu ayuntamiento y de los eventos en los que quieres trabajar.
- Haz un plan de negocio con los eventos previstos y la facturación necesaria.
- Busca financiación, si la necesitas.
- Compra o alquila el vehículo y adáptalo en un taller autorizado.
- Legaliza la reforma en la ITV y tramita los permisos sanitarios.
- Date de alta como autónomo o empresa y contrata el seguro.
- Consigue tu calendario de eventos y promociónate en redes sociales.
Consejos
- Elige equipos compactos y de bajo consumo. Te puede interesar el horno perfecto para un food truck.
- Prevé un plan para los días de lluvia o con poca afluencia.
- Valora comprar un vehículo ya equipado: a veces aparecen traspasos de food trucks en funcionamiento.
Preguntas frecuentes
Homologación del vehículo en la ITV, inscripción sanitaria, formación en higiene alimentaria, seguro de responsabilidad civil, alta fiscal y autorización municipal o del organizador del evento para vender.
Desde unos 20.000-30.000 euros con un vehículo equipado de segunda mano hasta más de 60.000 euros con uno nuevo hecho a medida.
No. La venta en la vía pública necesita autorización del ayuntamiento, que suele limitar lugares y fechas. Por eso muchos food trucks trabajan en eventos y espacios privados.
Sí. La adaptación del vehículo es una reforma que debe legalizarse en la ITV para que conste en su documentación.
Puede serlo con un buen calendario de eventos y una carta corta con buen margen. La clave está en asegurar suficientes días de trabajo al año.