La cadena especializada en milanesas Chalito incorpora a Jordi Quílez como director general de Chalito Network, la nueva división creada para expandir su modelo de franquicias a nivel global tras invertir 600.000 euros en su obrador central.

Chalito ha puesto en marcha Chalito Network, una nueva división de negocio concebida para desarrollar una red de partners para su franquicia global. Al frente de esta estructura se sitúa Jordi Quílez, que asume el cargo de director general con el objetivo de estructurar la división y definir el modelo de relación con los operadores asociados.

Profefsional Horeca, milanesa de Chalito

Expansión mediante franquicias

La creación de esta nueva línea de negocio surge tras más de una década en la que Chalito ha gestionado directamente su red de más de 20 locales propios en Barcelona, Madrid y Girona. El proyecto arrancó como un restaurante familiar en Castelldefels impulsado por un grupo de socios que continúa involucrado en la gestión cotidiana de la compañía.

El crecimiento progresivo ha permitido a la empresa desarrollar y testar internamente sus procesos y su capacidad productiva antes de abrir el modelo a terceros, apostando por la franquicia para crecer.

Un profesional experimentado para hacer crecer Chalito Network

Jordi Quílez cuenta con más de 25 años de experiencia en los sectores de las franquicias, la restauración y el food service, tras haber ejercido durante ocho años como director global de desarrollo de negocio de Udon y haber colaborado en multinacionales, empresas familiares y proyectos internacionales.

Su incorporación a Chalito busca liderar la transformación organizativa necesaria para transferir conocimiento a una red de operadores asociados.

Profesional Horeca, Jordi Quílez, director de Chalito Netwok
Jordi Quílez

«Chalito llega a este momento después de haber hecho un recorrido fundamental: primero ha demostrado el modelo en sus propios restaurantes, después ha construido la capacidad productiva necesaria para garantizarlo, y finalmente ha comprobado, junto a un operador de primer nivel, que es capaz de trasladarlo a terceros manteniendo sus estándares», explica Quílez.

«A ello se suma un interés real del mercado por la marca y por una categoría con mucho recorrido. Chalito Network nace sobre una estructura real y probada. Nuestro objetivo ahora es convertir todo ese conocimiento en una propuesta de valor sólida para partners con capacidad de operación y construir con ellos una red capaz de crecer manteniendo la esencia de Chalito», añade,

Con esta estructura, la compañía busca consolidar la milanesa como una categoría con capacidad de crecimiento internacional junto a socios con recorrido empresarial.

Con Chalito Network, la compañía pasa también a actuar como empresa de servicios para sus partners, poniendo a su disposición la estructura y el conocimiento acumulados durante más de una década de gestión directa: producto, suministro desde el obrador central, procesos operativos, formación, soporte, conocimiento de marca y experiencia en restauración organizada.

Un obrador preparado para dar servicio a una red mayor

El obrador central de Chalito constituye una de las bases sobre las que se construye Chalito Network. Concebido inicialmente para abastecer a los establecimientos propios, ha ido creciendo con la cadena hasta convertirse en el centro productivo desde el que actualmente se suministra alrededor del 80% de las referencias que llegan a sus restaurantes.

Las instalaciones producen actualmente cerca de 150.000 milanesas, 1.000 empanadas, 500 pizzas y 1.500 postres al mes, bajo procesos y controles estandarizados.

Para adaptarlo al crecimiento del grupo, la cadena ha realizado una nueva inversión de 600.000 euros destinada a ampliar las instalaciones y triplicar su capacidad productiva.

De esta manera, «la apertura del modelo a terceros no implica descentralizar uno de los elementos esenciales de la propuesta gastronómica», explican desde la empresa. Chalito busca crecer manteniendo el control sobre el producto y los procesos clave para garantizar una experiencia homogénea en toda la red.

Profefsional Horeca, milanesa de Chalito

La experiencia aeroportuaria, un punto de inflexión

A la evolución de la red propia y del obrador se suma otro elemento que ha resultado determinante para la creación de Chalito Network: la entrada de la marca en el canal aeroportuario de la mano de Areas. La apertura en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas supuso para Chalito trabajar por primera vez con un gran operador externo y trasladar su concepto a un entorno sometido a elevados requisitos operativos, productivos, logísticos y de seguridad alimentaria.

La experiencia tendrá continuidad próximamente con nuevas implantaciones de la marca en los aeropuertos de Málaga, Gran Canaria y Barcelona

La combinación de estos factores (una red propia consolidada, un obrador preparado para abastecer una estructura mayor, la validación del modelo junto a un operador de la escala y exigencia de Areas y una demanda creciente por parte de operadores interesados en desarrollar Chalito) ha llevado a la compañía a formalizar una nueva vía de crecimiento.