La hostelería se encuentra en un momento decisivo marcado por los cambios en los hábitos de consumo, a lo que se suman otros factores como el absentismo el estrés regulatorio o la competencia desleal, entre otras amenazas, por lo que propone un plan de choque de apoyo a las empresas con la implicación de las diferentes Administraciones.
La hostelería se encuentra en un momento decisivo marcado por los cambios en los hábitos de consumo, que nos dibujan un cliente más prudente y mejor planificado, con las nuevas generaciones que buscan otros momentos de consumo, con un planteamiento más saludable y búsqueda de nuevos conceptos.
Así quedó de manifiesto en la asamblea general de la patronal Hostelería de España, celebrada en el marco del 23º Congreso Horeca de Aecoc.

A ello se suman otros factores que están asfixiando a muchas empresas hosteleras, según explicó el presidente de Hostelería de España, José Luis Álvarez Almeida:
- Incrementos de costes y pérdida de rentabilidad de las empresas.
- Incremento de la fiscalidad y exceso de burocracia.
- Incapacidad temporal desbocada
- Falta de relevo generacional y envejecimiento de la población
- Falta de profesionales cualificados, con especial incidencia en zonas rurales y despobladas.
- El problema de la vivienda que elimina la movilidad geográfica y la vida digna para muchas personas.
- Competencia desleal y desdibujamiento de los canales (en referencia a la competencia de las grandes superficies, que ofrecen platos listos para comer), lo que supone una amenaza de la pérdida de autenticidad y personalidad de la oferta hostelera
Ante este panorama, desde Hostelería de España se propone un plan de choque de apoyo a las empresas con la implicación de las diferentes Administraciones, que incorpore aspectos como:
- Revisión urgente del sistema sanitario que permita aligerar los diagnósticos y las intervenciones y rehabilitaciones con el objetivo de reducir drásticamente los porcentajes de absentismo
- Un plan de apoyo a la formación de profesionales y el establecimiento de un modelo migratorio vinculado a las oportunidades laborales y con planes de integración y convivencia con el residente. «Necesitamos un plan ordenado y que se cuente con los sectores en este proceso de regularización iniciado, para garantizar la empleabilidad de las personas», señalan desde la patronal hostelera.
- Racionalización de normativas y aligeramiento de procesos burocráticos.
- Reducción de la fiscalidad sobre el empleo, «que penaliza a sectores intensivos, con especial rebaja en los jóvenes y colectivos específicos».
- Racionalización de las políticas pasivas de empleo y los modelos de protección que puedan desincentivar la incorporación a la actividad productiva.
- Planteamiento de un plan de vivienda que contemple el acceso de los jóvenes y la movilidad geográfica a nivel nacional.
Crecimiento moderado
El presidente de Hostelería de España, José Luis Álvarez Almeida, analizó además la situación que atraviesa el sector, que ha iniciado 2026 con un comportamiento positivo, aunque en un contexto de crecimiento más moderado, marcado por un consumo más prudente y contenido, condicionado tanto por la evolución de los precios como por la incertidumbre económica y geopolítica.
El sector continúa avanzando en términos de facturación y en los dos primeros meses del año los ingresos aumentaron un 3,5% interanual, el mismo crecimiento registrado en el arranque de 2025. Sin embargo, una vez descontado el efecto de los precios, el volumen de actividad retrocedió un 1%, evidenciando la divergencia entre ingresos nominales y actividad real, señalan desde la patronal.
Pérdida de rentabilidad…
Además, en el 23º Congreso Horeca, los presidentes de Aecoc y Hotelería de España (Ignacio González y José Luis Álvarez Almeida) coincidieron en señalar que el sector hostelero atraviesa un momento de crecimiento en facturación, pero con una rentabilidad cada vez más reducida por el incremento de costes.

El presidente de Aecoc, Ignacio González, explicó que la macroeconomía y la microeconomía avanzan actualmente en direcciones opuestas. Así, mientras el turismo y el crecimiento poblacional sostienen la actividad económica, el poder adquisitivo de los consumidores se ha deteriorado por el impacto de la inflación y la presión fiscal.
En este escenario, González destacó el esfuerzo de las empresas hosteleras para contener el traslado de costes al consumidor final, y señaló que el absentismo laboral se ha convertido en uno de los principales problemas para la hostelería.
Por su parte, el presidente de Hostelería de España, José Luis Álvarez Almeida, afirmó que el principal desafío del sector es la pérdida de rentabilidad derivada del incremento de los costes salariales, energéticos y de materias primas. Aun así, la hostelería española ha alcanzado cifras récord de contratación durante la Semana Santa y ha aumentado el aumento del gasto medio del turista, que ha crecido un 6,3%.
Ambos portavoces defienden la necesidad de mejorar la reputación de la hostelería española, reivindicando el liderazgo del sector tanto en innovación como en adopción tecnológica. Además, han insistido en la importancia de mantener la identidad propia de la hostelería nacional y reforzar la colaboración entre empresas para adaptarse a unos consumidores con hábitos cada vez más cambiantes.
En cuanto a las perspectivas de futuro, ambos coinciden en que fenómenos como el “tardeo”, el aperitivo o la reducción del tiempo dedicado a cocinar abren nuevas oportunidades de crecimiento para el sector.
El consumidor busca inmediatez y soluciones sin fricciones
Mariona Gaspà, analista de Foodservice Knowledge de Aecoc, analizó en el congreso la transformación de los hábitos alimentarios, explicando que el mercado entra en una nueva etapa marcada por el consumo “situacional” y la búsqueda de soluciones más rápidas y sencillas.
Gaspà señaló que los consumidores ya no organizan su alimentación en función de canales tradicionales, sino según el momento, el contexto y las necesidades concretas de cada situación. Esta evolución impulsa el concepto de “foodvenience”, un modelo basado en la
conveniencia, la accesibilidad, el bienestar y el valor percibido.
Los consumidores ya no organizan su alimentación en función de canales tradicionales, sino según el momento, el contexto y las necesidades concretas de cada situación. Esta evolución impulsa el concepto de “foodvenience”, un modelo basado en la conveniencia, la accesibilidad, el bienestar y el valor percibido
La analista explicó que la inmediatez se ha convertido en una exigencia básica y que las soluciones listas para consumir ganan protagonismo porque permiten reducir tiempos y simplificar la toma de decisiones.
Además, afirmó que el consumidor actual busca alternativas que alivien la carga mental asociada a planificar y preparar las comidas diarias.
La salud también adquiere un papel central en las decisiones de compra. Los consumidores demandan productos que integren beneficios funcionales y nutricionales de forma sencilla y adaptada a la rutina cotidiana.
Por último, Gaspà que el mercado alimentario evoluciona hacia un ecosistema más flexible y dinámico, donde el hecho de no cocinar ya no se percibe como una renuncia, sino como una forma más de alimentación adaptada a los nuevos estilos de vida.
… Y a pesar de todo, la hostelería es motor de creación de empleo
Pese a todos los condicionantes, la hostelería demuestra en lo que va de año que sigue siendo motor de creación de empleo. En los cuatro primeros meses del año,el sector alcanzó una media de 1,80 millones de trabajadores, el mayor registro histórico para ese período, con un aumento de un 2,4% respecto a 2025.
Los datos registrados en el mes de abril, que supone el momento de mayor contratación de cara a la temporada alta del sector, reflejan el optimismo con el que los empresarios afronta la campaña de verano, ya que en el mes de abril se produjo un aumento de 115.000 trabajadores, hasta alcanzar 1,94 millones de trabajadores, cifra récord de contratación en este mes.
Para José Luis Álvarez Almeida, la hostelería es un pilar del desarrollo turístico “porque se trata de un elemento diferencial con respecto a la oferta de otros destinos, ya que nuestra hostelería forma parte de nuestra identidad y genera Marca España al tiempo que contribuye a mantener las calles vivas”. Además, el turista gastronómico «gasta un 20% que otros visitantes y es un viajero más desestacionalizado”, apuntó.