En 2025, casi siete de cada diez consumiciones de bebidas espirituosas en España se realizaron en establecimientos hosteleros, pero los hábitos están cambiando: ocho de cada diez consumiciones se producen ya en horario diurno. En ese nuevo contexto, el conocimiento de los hosteleros marca la diferencia: un profesional formado ayuda a elegir mejor y a enriquecer la experiencia, señala Bosco Torremocha, director ejecutivo de Espirituosos España, en este artículo.

El valor de la hostelería reside, sobre todo, en la profesionalidad de quienes la hacéis posible. El hostelero es un profesional especializado que, con su conocimiento, hospitalidad, vocación de servicio y capacidad de recomendación, convierte un producto en una experiencia.

Profesional Horeca, Bosco Torremocha, director ejecutivo de Espirituosos España

Como dicen en Hostelería de España, hablamos de la industria de la felicidad. Conozco a miles de hosteleros y, aunque cada uno trabaja cada día por diferenciar su oferta, hay algo que os une a todos. Estoy convencido de que está mucho más cerca de la vocación que de la profesión, es decir, del deseo de recibir, cuidar y hacer sentir bien a cada cliente.

Vuestra atención personalizada contribuye decisivamente a la satisfacción del consumidor, al prestigio de nuestra gastronomía, al atractivo turístico de España y a la competitividad de todo el sector. Además, vuestro trabajo genera valor para toda la cadena: consumidores, productores, distribuidores, destinos turísticos y economía local.

Cuando un cliente confía en el criterio de un profesional, no solo busca un producto; espera una propuesta capaz de interpretar sus gustos, el momento de consumo y la experiencia que desea compartir. Explicar el origen de una bebida, recomendar el servicio más adecuado, proponer un maridaje o presentar una alternativa sin alcohol forma parte de esa capacidad de prescripción. En una conversación breve y espontánea se construyen valor, confianza y cultura de consumo. Una recomendación puede transformar una simple elección en una experiencia.

Cambio en los hábitos de consumo

Los datos confirman la dimensión de esa responsabilidad y, sobre todo, de esa oportunidad. En 2025, casi siete de cada diez consumiciones de bebidas espirituosas en España se realizaron en establecimientos hosteleros. De ese consumo, el 70% se concentró en bares y cafeterías y el 30% restante en hoteles y restaurantes.

También es fuera del hogar donde se genera la mayor parte del valor. Concretamente, el gasto anual por persona en bebidas espirituosas alcanzó los 52 euros en hostelería, frente a cerca de 9 euros en el ámbito doméstico. En los establecimientos de ocio, además, estas bebidas aportan el 30,5% de los ingresos.

No estamos, por tanto, ante un canal más, sino ante el principal escenario en el que nuestros productos se descubren, se explican, se disfrutan y adquieren significado.

Pero ese escenario también está cambiando. Ocho de cada diez ocasiones de consumo se producen ya en horario diurno. El 52% de los consumidores afirma haber reducido sus actividades de ocio nocturno y trasladado parte de ellas a momentos más tempranos; el aperitivo, el brunch y el afterwork forman ya parte de la rutina del 32%, y el 57% opta por salir durante la tarde de los fines de semana.

El consumidor busca, incluso más que antes, experiencias sociales ligadas a la gastronomía, presta más atención a la calidad y valora la posibilidad de elegir. La moderación, lejos de empobrecer la experiencia, se está convirtiendo en uno de sus atributos.

El valor de un profesional

En ese nuevo contexto, vuestro conocimiento marca la diferencia. Un profesional formado ayuda a elegir mejor y a enriquecer la experiencia. Pone en valor una indicación geográfica, una materia prima o un método de elaboración; recomienda la forma de servicio más adecuada, acompaña una bebida con agua o gastronomía y convierte el conocimiento en una auténtica herramienta de diferenciación para el establecimiento.

Conviene subrayarlo: no se trata de convertir la barra en un espacio de vigilancia ni de trasladaros una responsabilidad que corresponde al conjunto de la sociedad. La industria, las administraciones, las familias y los propios consumidores tenemos responsabilidades diferentes y complementarias. Pero vosotros ocupáis una posición privilegiada, porque estáis presentes justo en el momento en que una decisión se convierte en una experiencia. Vuestra cercanía, vuestro conocimiento y vuestro criterio pueden influir de una forma que difícilmente consigue cualquier campaña generalista.

Los clientes buscan lugares con personalidad, profesionales que sepan recomendar, sorprender y convertir una consumición en una experiencia que merezca la pena repetir. Ahí reside el verdadero valor de la prescripción, que va más allá de vender más y se traduce en generar más valor. Cuando el conocimiento forma parte del servicio, gana el cliente, gana el establecimiento y gana toda la hostelería.

Los clientes buscan lugares con personalidad, profesionales que sepan recomendar, sorprender y convertir una consumición en una experiencia que merezca la pena repetir: ahí reside el verdadero valor de la prescripción

Porque la hostelería nunca ha consistido únicamente en servir comida y bebida. Consiste en recibir, crear ambiente, interpretar cada momento y conseguir que la gente quiera volver. Y no hay muchas profesiones capaces de decir que su trabajo consiste, precisamente, en hacer disfrutar a los demás.

Por eso, cuando hablamos del futuro del sector, no hablamos solo de productos, tendencias o hábitos de consumo. Hablamos de vosotros. De seguir dignificando una profesión que exige conocimiento, intuición, esfuerzo y una enorme vocación de servicio. De reconocer al hostelero como creador de experiencias, como prescriptor de confianza y como uno de los mejores embajadores de nuestra gastronomía y de nuestro estilo de vida. Porque el futuro de la hostelería no se construirá solo con mejores productos, sino, sobre todo, con mejores profesionales.

Si el mejor activo de un establecimiento son las personas que están al otro lado de la barra, vosotros sois también uno de los grandes activos de nuestra gastronomía y de nuestro turismo. Reconocer vuestro trabajo es imprescindible, pero no suficiente. Hay que ofreceros formación útil, herramientas prácticas y recursos que os permitan seguir haciendo lo que mejor sabéis hacer, es decir, crear experiencias memorables para vuestros clientes.

Tú Sirves, Tú decides

Con ese espíritu nacen iniciativas como Tú Sirves, Tú Decides, desarrolladas en colaboración entre el sector hostelero y la industria para acercar formación práctica, útil y adaptada a la realidad de los establecimientos. Porque la profesionalidad también consiste en integrar la responsabilidad de forma natural en el servicio.

Prevenir el consumo por parte de menores, evitar servir a quien muestra signos evidentes de haber bebido en exceso, ofrecer alternativas, promover un consumo pausado o recordar que alcohol y conducción son incompatibles no son obligaciones añadidas al oficio, son parte esencial de un servicio excelente y de la confianza que el cliente deposita en vosotros.

El futuro de las bebidas espirituosas también se decide cada vez que, al otro lado de una barra, alguien os pregunta: «¿Qué me recomiendas?«. En vuestra respuesta caben el conocimiento, la hospitalidad, el valor y la responsabilidad. Porque, en realidad, no recomendáis solo una de nuestras bebidas, ponéis en valor un producto, una forma de disfrutarlo y una manera de entender la hospitalidad. Esa seguirá siendo la mejor receta de nuestro futuro compartido.

Por Bosco Torremocha | Director ejecutivo de Espirituosos España