Las estufas para terrazas de bar se dividen en tres grandes tipos: de gas (las clásicas de seta, con propano o butano), eléctricas de infrarrojos y de pellets o biomasa. Las de gas dan mucho calor y no necesitan enchufe; las de infrarrojos son limpias, silenciosas y calientan directamente a las personas; y las de pellets ofrecen un combustible barato, pero requieren más mantenimiento.
Elegir bien permite alargar la temporada de terraza en otoño e invierno, que en muchos bares supone una parte importante de la facturación.

Tipos de estufas de terraza
Estufas de gas
Son las más habituales. Las de tipo seta suelen tener entre 9 y 14 kW y calientan un radio de unos 3-4 metros alrededor. Funcionan con bombona de propano, más recomendable en climas fríos, o de butano, que con temperaturas muy bajas gasifica peor.
- Ventajas: mucha potencia, autonomía y libertad para colocarlas.
- Inconvenientes: consumo de gas, emisiones, manejo de bombonas y restricciones en algunos municipios.
Estufas eléctricas de infrarrojos
Calientan por radiación a las personas y objetos, no el aire, por lo que el calor no se pierde con el viento. Pueden ser de pie, de pared o de techo, y suelen tener entre 1,5 y 3 kW.
- Ventajas: sin combustión ni humos, encendido instantáneo, silenciosas y aptas para terrazas cubiertas.
- Inconvenientes: necesitan toma eléctrica y su coste depende del precio de la electricidad.
Estufas de pellets o leña
Funcionan como una pequeña chimenea exterior. Dan un calor agradable y una estética muy atractiva.
- Ventajas: combustible económico y renovable.
- Inconvenientes: hay que alimentarlas, limpiarlas y controlar que el humo no moleste a vecinos ni clientes.
Cómo elegir la estufa adecuada
- Tipo de terraza: en terrazas abiertas y con viento rinden mejor las de gas o los infrarrojos de alta potencia; en terrazas cerradas o cubiertas, los infrarrojos son la opción más segura.
- Superficie: calcula cuántas mesas quieres cubrir y la distancia entre estufas.
- Normativa municipal: algunas ordenanzas de terrazas regulan o limitan el uso de estufas de gas.
- Coste de uso: compara el precio del gas o la electricidad por hora de funcionamiento.
- Mantenimiento y seguridad: sistema antivuelco, apagado automático y revisiones periódicas.
- Estética: la estufa también forma parte de la imagen de la terraza.
Seguridad y normativa
- Respeta las distancias de seguridad a toldos, sombrillas y paredes que indique el fabricante.
- Guarda las bombonas de repuesto en un lugar ventilado y nunca en sótanos.
- No uses estufas de gas en terrazas cerradas sin ventilación.
- Consulta la ordenanza de terrazas de tu ayuntamiento y las condiciones de tu licencia. Puedes revisar cómo saber si un bar tiene licencia de terraza.
Otras formas de mantener la terraza caliente
Las mantas, los cortavientos y los cerramientos laterales ayudan a que la terraza sea más confortable y reducen el consumo. Repasa estas mantas para terrazas de invierno y recuerda también las normas para fumar en las terrazas.
Preguntas frecuentes
Las estufas de gas tipo seta son las que más potencia ofrecen, con entre 9 y 14 kW. Los infrarrojos de alta potencia también funcionan bien porque calientan directamente a las personas.
El propano funciona mejor con frío intenso, porque el butano gasifica peor a bajas temperaturas.
No es recomendable sin ventilación adecuada. En terrazas cerradas o cubiertas es más segura una estufa eléctrica de infrarrojos.
Una estufa de gas de seta consume, según la potencia, entre medio y un kilo de gas por hora. Una de infrarrojos suele tener entre 1,5 y 3 kW.
Depende del municipio. Muchas ordenanzas de terrazas regulan el tipo y la colocación de las estufas, por lo que conviene consultarlo en el ayuntamiento.